Categoría: Motivación

¿Cómo saber qué es lo que me apasiona? (3 consejos)

Si llevas más de 5 minutos dando vueltas por Internet, ya te habrás topado con un sin fin de contenido sobre lo que puedes lograr cuando eres apasionado, que tienes que encontrar tu pasión, y demás mensajes que nos quieren convencer de que la pasión es lo máximo. No me malinterpretes, ser apasionado o tener pasión por algo es algo bastante bueno para nuestra existencia, incluso para darle un sentido a nuestras vidas, pero hay que tener cuidado con las ideas y conceptos que tenemos al rededor de “la pasión”.

Todos nos hemos topado en algún punto con gente que le apasiona intensamente lo que hace. Lo puedes notar a leguas, por sus expresiones, sus tonos de voz, ademanes, o diferentes indicadores que te hacen saber que esa persona siente una gran pasión por ese aquello. Puede ser desde un jugador de futbol, hasta un guía turístico, lo notas, porque lo disfruta y parece que está dispuesto a morir en la raya haciendo lo que hace porque ama hacer eso.

Después de haber visto a esa persona hacer lo que le apasiona, llegas a tu casa y reflexionas: “¿A mí qué me apasiona tanto como a este tipo? ¿Nada?” Y piensas en lo que haces todos los días y poco a poco te vas rompiendo internamente porque sientes que nada de lo que haces te apasiona como a aquella persona, que no has encontrado ese “algo” que te llena, que no lograrás nada sobresaliente si no encuentras lo que te apasiona, y demás tormentos mentales.

Aquí es donde llegamos al primer mito al rededor de la pasión, y es pensar que las pasiones se encuentran o se descubren de manera interna. No habrá test de personalidad que encuentre tu pasión por ti. La realidad es que somos esponjas de lo que nos rodea, y pensar que adentro de nosotros hay algo más allá que nos diga para lo que fuimos hecho es una idea equivocada, en este artículo hablamos de esto. Entonces el primer consejo:

1. Una pasión no se encuentra, se construye

Cuando hay algo que te apasiona, no es porque simplemente lo encontraste, curiosamente naciste siendo un crack, y ahora te dedicas a ello. Ya hemos hablado anteriormente de la idea errónea de creer que nacemos con ciertos dones o atributos que nos hacen buenos para algo por mera suerte, acá te dejo el artículo:

Es una idea equivocada creer que hay algo de divinidad detrás de las pasiones. La respuesta es tan simple como elegir algo que te interese, y partirte el c*lo haciéndolo hasta que lo mejores y se vuelva una pasión genuina en tu ser.

Claramente suena fácil y un consejo tipo: “si estás triste, ya no estés triste”. Por eso vale la pena explicar mejor esta idea y desgranarla en partes para entender cómo funciona.

El ciclo de acción y pasión

Esta idea es de la persona detrás del canal de Struthless, así que todas las palmas para él, yo sólo me limito robarme su idea y traducirla para ganarme tu aprecio 😎

Para apasionarte en algo, evidentemente, tienes que ejecutar ese algo. Ya sea bailar, escribir, pintar, cantar, o lo que quieras. Pero ejecutar implica accionar, por ejemplo, no puedes decir que eres un apasionado del dibujo si no dibujas, necesitas hacerlo, brincar a la acción y comenzar a hacer ese algo.

El problema aquí es que no siempre se encuentra la motivación para hacer ese algo, es muy común que un día tengas toda la energía y motivación para algo, lo hagas durante una semana pero a la siguiente ya perdiste motivación y lo abandonas. No sé si a todos, pero me arriesgo a decir que a muchos nos ha pasado y muy probablemente a ti también.

Es difícil seguir el ritmo y ejecutar sin motivación, y más cuando no hay dinero de por medio. Porque seamos honestos, nos movemos por dinero, y aunque no es el tema del artículo, vale la pena tenerlo en mente. Si has tenido que trabajar en algo por largo tiempo, inevitablemente te haces un crack en ese algo, necesitamos seguir comiendo y no podemos dejar de voltear hamburguesas, llenar exceles, repartir pedidos, mandar mails o lo que sea que hagamos (cada quien sus circunstancias). Pero no podemos dejar de hacerlo y cuando es un empleo la motivación puede fluctuar pero la ejecución debe ser constante.

Cuando buscamos algo que nos apasiona es diferente, porque hacer que tu pasión te dé de comer es otra historia. Algunos tienen la suerte de lograrlo y otros convierten su trabajo en pasión porque no les quedó de otra. Entonces cuando no tenemos el factor dinero, es aún más difícil mantener la acción en ese algo que queremos que nos apasione.

Por eso tenemos que tener en la mente el ciclo acción y pasión para generar ritmo hasta que logres construir una gran pasión por algo.

La motivación enciende esa mecha para empezarlo todo, pero es la acción con disciplina la que la mantiene encendida.

Puede ser fácil empezar, el problema es mantener. Y la mejor forma de mantenerlo es prácticamente obligarte a hacerlo aunque llegues a tener momentos en los que no lo disfrutes para nada. El sufrimiento también es parte de la pasión, y si quieres lograrlo vas a tener que estar dispuesto a sufrirlo.

Cuando empieces a tomar acción, vas a comenzar haciendo auténticas porquerías. Retomando el ejemplo de dibujar, tus primeros dibujos van a ser horribles, tenlo por seguro. Entonces cuando veas que tus dibujos sean horribles, voltearás a ver a todos esos artistas que ya lograron algo, y simplemente renuncias porque no tiene sentido ya que nunca llegarás a ser como ellos.

Y aquí está la trampa, aunque hagas dibujos de porquería, tienes que seguir haciéndolo. Tantos dibujos como puedas, porque eso te va a llevar al siguiente punto del ciclo que es: cantidad. Después de hacer una infinidad de dibujos horribles, eventualmente van a ir mejorando, y ahí es cuando llegas al punto de: calidad.

Comienzas a darte cuenta de que te costó sudor y sangre pero has logrado mejorar bastante, es cuando también recibes retroalimentación de otras personas y te dicen que están cool tus dibujos o lo que sea. Y los comentarios negativos también los tomas porque pueden ayudarte a mejorar (si son objetivos). Estos momentos son gasolina para mantener la motivación en el ciclo, lo cual inevitablemente te hará sentir esa pasión y te mantendrá con el rito de acción. Y entras en el ciclo del cual ya será más difícil que te salgas.

Necesitas disciplina, hacer ese algo que elijas por encima de (casi) cualquier cosa, va a doler pero también va a valer la pena. Si no mejor ni lo intentes.

Ya estarás pensando: “Bueno sí, me parto la m*dre haciendo lo que quiero que me apasione pero ¿Cómo elijo ese algo que me apasione? Al final ese es el motivo por el que entré a este chingado artículo”. Calma calma que a eso venimos…

Es fundamental tener en cuenta este consejo y el ciclo “pasión / acción” para que los siguientes consejos tengan sentido.

2. Haz una lista de las cosas que disfrutas hacer aunque sean difíciles

Comienza escribiendo en una lista con todas esas cosas que te interesan y que quisieras desarrollar más a profundidad hasta que puedas considerarlo que te apasione.

Pueden ser tan tontas o serias como las consideres, quítate todos esos prejuicios de la mente también, sobre todo las del cochino dinero. Todo lo que hacemos como seres humanos tiene un gran valor para nuestra existencia, sólo que el cochinos sistema capitalista nos ha reducido a meras máquinas de producir y consumir; pero esta es otra historia de la cual ya escribí con bastante furia al respecto.

Entonces haz esa lista tan larga como puedas, o también puede ser corta no te presiones. El chiste es que sean actividades que te hagan sentir bien cuando las haces, que cuando logras algo en eso te hace sentir cierta satisfacción, que el tiempo se pasa de volada y no lo sufres. Pero cuando lo sufres, lo tomas más como un reto y cuando lo superas te sientes bien.

Eso de “sentirse bien” es bastante subjetivo, pero creo que entiendes a lo que me refiero. Es ese sentimiento de ‘que no sé qué, que no sé cómo’.

En fin, la idea es hacer esa lista en la que mantienes un interés auténtico sin importar si hace dinero o no, si es ridículo, si lo ves imposible, etcétera. Evidentemente la única limitante sería que no puedas hacer esa actividad por cuestiones físicas y materiales, o incluso legales.

En tu lista no tendría sentido poner ser jugador de polo si no tienes un caballo y el dinero para hacerlo constantemente, o ser un asaltante que le encante ser perseguido por policías. Bueno, hace sentido, creo que no debo explayarme en este punto. Cada quién a sus intereses y a sus circunstancias, haz esa lista sólo tomando limitantes materiales.

De esa lista puedes ir haciendo eliminación por prioridades, seguro que habrá algunos intereses que te llaman más que otros. Ve eliminando u ordenando cuáles quisieras probar primero, cuando estés indeciso haz incluso volados con una moneda, porque el siguiente punto se trata de probar hasta decidir qué será esa pasión que vas a construir.

3. Establece un periodo o meta, y no lo abandones hasta terminar

Ahora se trata de convertir un interés en una pasión, tomarás esa lista de actividades y comenzarás a ‘pilotar’ esos intereses pero con intensión de hacerlos algo más.

Como siempre digo, ya dependerá del tiempo y circunstancias de cada quién, pero acá es donde necesitas tomar el interés que haya quedado hasta arriba de esa lista, y comenzar a explotarlo. Hacer todo lo posible para entrar en ese ciclo de acción / pasión del que hablamos anteriormente.

Para ello lo ideal es establecer un periodo en específico o una meta puntual sobre lo que quieres lograr con ese algo. Retomando el ejemplo de dibujar, puedes establecer que durante 1 mes vas a estar dibujando todos los días, y que no vas a renunciar al dibujo hasta que pase ese mes. Dicen que los hábitos se forjan en 28 días, no se puede afirmar a ciencia cierta pero es un buen indicador para tomarlo como referencia. Y así como puede ser un mes, pueden ser 6 o incluso un año completo.

Lo importante de fijar ese periodo es respetarlo, porque en ese tiempo seguramente tendrás algún bajón que te tratará de convencer para que renuncies a ello. Pero no, hay que ponernos duros con nosotros mismos, obligarnos a terminar ese periodo. Rompernos el alma e incluso apreciar el sufrimiento que implica desarrollar esa pasión. Si no somos capaces de soportar el sufrimiento que implica, mejor dejemos de intentarlo y pongámonos a ver Netflix. Tampoco es una obligación ser apasionado de algo, no es a la de ahuevo tampoco. Pero haz que sea una decisión deliberada y no una decisión circunstancial.

Además del tiempo también puedes establecer metas específicas, algo así como: “no voy a renunciar al dibujo hasta que pinte 6 cuadros al oleo”. Después de pintar esos 6 cuadro ya decidirás si lo mantienes o no. El problema de este método, a comparación del periodo, es que pueda llegar un punto en el que ya quieras tirar todo a la mierda por la borda y terminar esos 6 cuadros sin dedicación y terminándolos nada más porque sí.

La forma ya dependerá de qué te funcione más a ti, o qué te haga más sentido. Establece ese periodo, o esa meta, y comprométete a cumplirlo sin importar sus implicaciones.

Cuando termines ese periodo o meta, tendrás más experiencia y herramientas para decidir si sigues por ese camino o pasas al interés que sigue de la lista.


Esto de las pasiones no es algo fácil, es normal, y no es obligatorio pero vale mucho la pena. Los consejos en este artículo son sólo “consejos”, no son verdades absolutas por supuesto, puedes tomar lo que haga sentido y desechar lo que no. Pero espero que te ayude aunque sea un poco a encontrar, o más bien construir, ese algo que te haga sentir una pasión auténtica.

Si has llegado hasta este punto me sorprende, como siempre, muchas gracias por tu tiempo. Si gustas apoyarnos puedes hacerlo compartiendo este artículo o dando clic en alguno de los anuncios que te aparezcan por ahí 🤓

¿Cómo leer más rápido y entender mejor?

Leer es una de las actividades más importantes en nuestras vidas, naturalmente buscamos leer más rápido para absorber tanta información como podamos. Ni siquiera tengo por qué convencerte de ello, si abriste este artículo es porque ya lo sabes y buscas adquirir tanto conocimiento como puedas por medio de la lectura. Acá te cuento los fundamentos para leer más, más rápido y tener una mejor comprensión. Advertencia: no se logra de la noche a la mañana.

Lamento decepcionarte un poco pero no hay secreto para leer rapidísimo y retener tantísimo, así que te recomendaría dejar de buscar cómo hacerlo. Probablemente allá afuera (en google) te encontrarás con miles de cursos o tutoriales para leer rápido, déjame decirte que los tipos que venden o hacen esos tutoriales no saben de lo que están hablando o te mienten a propósito. Ellos sólo quieren tu dinero, view, like, share o lo que sea.

Pero bueno, la idea no es que te vayas de este post decepcionado o pensando que lo que escribo es pura charlatanería. La verdad es que sí se puede leer muy rápido y retener más, la cuestión aquí es que no es por medio de esos métodos que te encuentras por ahí como:

  • Escanea de arriba para abajo y no de lado a lado.
  • No lleves tus ojos hasta el final de los renglones y mantente en el centro de la hoja.
  • Lee por bloques y no por palabras.
  • Apunta con un lápiz por donde pases la mirada.

No lo hagas… por favor.

Acá te voy a decir los secretos (no tan secretos) de como lograr una lectura rápida y de mayor comprensión:

1. Comienza a leer todos los días

¿Cómo? ¿Esto es un tip para leer rápido?

Por su puesto que sí lo es, y aquí viene el “disclaimer” sobre la lectura rápida: No hay resultados inmediatos. Muchas personas van por ahí pensando que es posible leer rápido porque uno puede mover los ojos sin límites y mantener la mirada pegada a las páginas. No señores, así no funciona esto.

Si bien es cierto, leer no exige mucho en cuanto temas físicos, y esto es lo que hace pensar que con un curso express se puede “aprender” a leer más rápido. No puede haber nada más alejado de la realidad. Leer es casi como correr o hacer cualquier ejercicio físico. Uno no puede esperar tomar un curso express que lo haga correr como Usain Bolt, sería demasiado ingenuo pensar que eso es posible. Lo mismo pasa con la lectura.

Pasar tus ojos por encima de las letras y estar haciendo relaciones de esas palabras en nuestras neuronas consume energía. Nuestro cerebro por su puesto que también demanda sus calorías y de cierta forma también desarrolla músculo. La mejor forma es empezar a leer todos los días, dedicarle tiempo de verdad, y poco a poco la velocidad irá incrementando de manera natural.

Entonces, comienza a leer de poquito en poquito. Ni siquiera pretendas leer 1 capítulo completo al día de cualquiera que sea el libro que estás leyendo, te va a frustrar que no lo vas a lograr y termines dejando el libro y tus intentos de leer más. Lee un par de páginas, o las páginas que puedas leer sin perder la concentración (que es otro punto).

Es mejor -leer un par de páginas al día- que proponerte -leer un capítulo completo al día- y terminar leyendo nada

Esta frase la leí en algún libro y (por idiota) no anoté pero se me tatuó en el cerebro. Crédito para un héroe sin capa.

Entonces ponte a leer ya y comienza a acostumbrar a tu cerebro a un hábito de lectura diaria. La mejoría la estarás notando poco a poco, pero no te estreses si tarda en llegar, dedícale tiempo, no es fácil.

Básicamente leer más rápido y retener más va simplemente de tener un hábito fuerte de lectura. Entre más lees mejor te vuelves, por eso los siguientes puntos van un poco orientados hacia cómo generar ese hábito para que eventualmente se logre ser más rápido leyendo.

Leer más rápido

2. Empieza leyendo libros fáciles de entender

Este punto es clave, el anterior también pero digamos que es un poco más natural ya que es práctica, este segundo punto yo diría que es lo que va a determinar si vas a seguir el camino de la lectura o vas a preferir buscar resúmenes de libros.

Todo mundo sabe que hay libros de diferentes dificultades, pero no nos gusta aceptar que no somos capaces de leer los difíciles -ni siquiera los ligeramente complejos-. Esta es una batalla con el ego, podrá parecer grosero, pero si nunca has tenido el hábito de la lectura no intentes empezar leyendo libros como “Crítica de la razón pura” por hacerte el intelectual; no terminará bien. Si hay algún charlatán por ahí que se jacte de leer 20,000 palabras por segundo con un 85% de retención lo reto a que lea ese libro de filosofía y después hablamos.

Hay ciertos temas que simplemente exigen más CPU de tu cabeza y no es posible darles una lectura rápida. Aquellos libros que exigen mucho intelecto son mala idea para intentar inculcar el hábito de la lectura que eventualmente nos lleve a leer más rápido y entender mejor.

La recomendación es comenzar el hábito con libros sencillos y que sean muy entretenidos. Busca alguna lista de los libros más vendidos de -inserte género favorito- y comienza por ahí, naturalmente, los libros más vendidos son los más fáciles de entender y son interesantes. Otro consejo podría ser leer libros sobre historias que tienen adaptación a película o series, al estar un poco más familiarizados con las historias nos harán engancharnos más con la lectura.

El punto anterior hace mancuerna con este. No puedes adoptar el hábito de la lectura si comienzas leyendo libros que te cuestan trabajo entender o de lleno no entiendes. Vas a terminar adoptando una mentalidad de “leer por leer”, como si fuera tarea de la escuela. Leer debe ser una actividad de disfrute, no de obligación.

Por otro lado, también necesitas superar ese trauma de terminar cada libro que empiezas. Al parecer al ser humano le genera mucho conflicto dejar cosas incompletas, y aún así, no deja de hacerlo. Lo mismo con la lectura, si empiezas a leer un libro y no te empieza a atrapar, sin remordimiento déjalo inconcluso. No pasa nada, de verdad, lo único que va a generar terminar libros por tacharlos de la lista es que odies leer y dejes de hacerlo.

3. Cuando leas: sólo dedícate a leer

Estar constantemente distrayéndonos es algo que evita que leamos rápido o que retengamos lo que comprendamos. A nuestro al rededor siempre hay cosas que nos pueden distraer, desde el celular hasta la mosca que vuela.

Cada cabeza es diferente, pero por lo general la concentración de la mayoría es muy fácil de romper. A menos que seas un monje tibetano que puede poner todo su ser en una tarea, trata de aislarte lo mayor posible de cosas que te puedan distraer.

Yo sé que has visto gente en el transporte público, por ejemplo, leyendo mientras van de camino al trabajo o donde sea. Es normal querer optimizar nuestros tiempos y desperdiciar lo menos posible. Pero si no estás acostumbrado a leer, vas a perder la concentración a cada rato y volverte a enfocar sólo va a terminar en una lectura de muy baja comprensión.

Aquellas personas que van leyendo en vía pública, o en lugares con mucho ruido, ya tienen el hábito de la lectura bien desarrollado, o no están entendiendo mucho de lo que leen y sólo lo están haciendo por pretenciosos.

Algo que también nos ocurre mucho cuando leemos, incluso en lugares silenciosos, es que nos distraemos con nuestros propios pensamientos. Puede haber mil cosas pasando por nuestras vidas que no nos dejen concentrar en la lectura. Por ejemplo, si tenemos problemas de deudas y por coincidencia en la lectura se menciona “deuda”, comenzaremos a pensar en nuestro problema mientras seguimos pasando los ojos por las páginas. Y de repente, habrás avanzado 2 páginas “leídas” mientras estabas pensando en otra cosa. Siempre vamos a tener esos pensamientos que rompan la concentración, en cuanto sucedan es mejor dejar de leer y retomar después cuando estemos un poco menos dispersos.

Creo que es tan obvio que no es necesario hacer mucha mención del celular y las notificaciones. Mientras lees, apágalas, que se incendie el mundo por 20 minutos de lectura, te juro que no va a pasar nada.


Como habrás visto, más allá de tips y trucos para leer más rápido y entender mejor, lo que uno necesita es desarrollar un fuerte hábito de lectura. Entre más leamos, vamos a adquiriendo más velocidad para pasar nuestros ojos por encima de las letras sin perder la concentración y recordando mejor. Entre más leamos, vamos a tener más aguante para mantener nuestra concentración y poder leer libros “en una sentada”.

En resumen, si queremos leer más rápido y retener mejor pero no tenemos el hábito de la lectura, empecemos leyendo todos los días, un libro sencillo, en ambientes con muy pocas distracciones y la mente despejada. Cuando te sientas cómodo leyendo por un tiempo prolongado sin perder la concentración, comienza a leer cosas más complicadas. Al decir por un tiempo prolongado puede ser tan sólo 30 minutos, al principio, estar 30 minutos al hilo sumidos en una lectura sin desconcentrarte es demasiado complicado (haz la prueba).

Es muy importante también tener claro el por qué queremos leer tanto. Qué prisa tienes por leer tantos libros como sea posible? En serio, sin importar qué tipo de lectura, no entiendo cuál es la necesidad de querer leer tan rápido.

Libros de negocios o autoayuda? No por leer 35 libros de negocios y emprendimiento en un año te vas a hacer un crack en el tema; nada más lejos de la realidad. Libros de ficción o novelas? No por leer 40 libros de ficción al año vas a disfrutar más las historias. Cuál sería el punto leer tanto y tan rápido? Ser pretenciosos?

Hace un par de años escribí un post sobre cómo leer mucho, este artículo es una versión mejorada y más acertada que aquella. Pero me gusta mantener registro de mis pensamientos, así me doy cuenta si voy progresando como ser humano pensante.

Las buenas cosas merecen su tiempo, y los libros que te atrapen los terminarás en menos tiempo (naturalmente) aunque no tengas “habilidades de lectura rápida”. Busca buenas lecturas, disfrútalas, y no te agobies si al poco tiempo se te olvida de qué van; no es como que alguien te vaya a hacer un examen sobre lo que leas.

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