Existe cierto debate en torno a si escuchar un audiolibro se puede considerar como “leer” un libro. Si nos atenemos estrictamente a los términos literales, “escuchar” no es equivalente a “leer”, y eso pondría fin al debate. Sin embargo, lo crucial radica en la capacidad para asimilar y disfrutar del contenido que nos ofrecen estos libros, sin importar la manera en que decidamos hacerlo. Es aquí donde surge la pregunta: ¿Qué es mejor, leer un libro o escuchar un audiolibro? 

La respuesta es breve pero compleja: depende. En los siguientes párrafos, profundizaré en esta cuestión y explicaré por qué ambos formatos pueden ser igualmente valiosos, siempre dependiendo del contexto. Además, los métodos de consumo no son mutuamente excluyentes. Después de todo, no existe obligación de decidir por una u otra forma de “lectura”. 

Analizando la lectura en papel

Comencemos analizando el acto de leer (independientemenete de formato físico o digital).

En primer lugar, la lectura en papel es una actividad que requiere de tu completa atención. Es una conexión íntima con el texto que pone a prueba tus habilidades de comprensión, estimula tu imaginación y te permite plasmar tus pensamientos y emociones sobre el papel. 

No cabe duda que al leer en papel absorbemos mejor la información de los libros, simplemente porque toda nuestra atención y energía se enfoca en el acto de leer. 

Al abrir un libro físico, nuestros sentidos se afloran de una manera única. Inclusive por el aroma del papel, el sonido de las páginas al pasar, la textura bajo nuestros dedos; todo ello contribuye a crear una experiencia más rica e intensa. Esta sensación no se puede replicar con un audiolibro. 

Además, al leer en papel, tú controlas el ritmo de tu lectura. Puedes volver atrás para revisar un párrafo importante o subrayar una frase que te ha impactado de forma inmediata. Esto también se puede realizar en los audiolibros, pero es más complicado estar retrocediendo, “subrayando”, y releyendo secciones que quisieras analizar con profundidad. 

Estas acciones favorecen la comprensión y la asimilación de los contenidos, especialmente útil si se trata de textos académicos o complejos. La lectura de libros en papel tiene una serie de ventajas particulares, específicamente en lo que respecta a la concentración y la interacción con el text; por eso al inicio mencionaba que dpenedemos del cotexto.

¿Qué tipo de libros se recomienda leer en papel?

Como probablemente ya habrás intuído, los libros que son más recomendables leer en papel son aquellos que requieren mayor atención o en el que la información tiene mayor relevancia (ej. temas académicos).

Muchos expertos argumentan que los textos complicados y densos, así como aquellos que requieren una concentración más profunda, podrían resultar mejor asimilados cuando son leídos en papel. Esto se debe a que la lectura tradicional en papel promueve una inmersión más profunda en el texto, permitiendo a tu mente reflexionar sobre la lectura, establecer conexiones y anotar ideas para más tarde. El hecho de tener que iniciar un compromiso deliberado y consciente con el libro, en lugar de solamente escucharlo de forma pasiva, podría facilitar una comprensión más profunda. 

Por otro lado, los libros de alto contenido visual, como las novelas gráficas, los libros de arte y fotografía, o, incluso, los textos académicos con gráficos, diagramas y tablas, son más adecuados para leer en papel. Esto se debe a que el formato físico puede presentar la información visual de manera más efectiva que la versión audio. 

También aquellas novelas con historias complejas que exigen mayor nivel de atención para poder seguir la historia y poder disfurtar con intensidad la trama.

Lo recomendable es leer en papel los libros que realmente te interesen y les quieras exprimir el mayor jugo de ellos

El costo de leer en papel

No hablando desde un punto financiero, el mayor costo que exige la lectura en papel hacia los lectores es el tiempo. Este es el principal motivo por el cual la gente dice que “no tiene tiempo para leer” y que necesita usar técnicas de lectura rápida para lograrlo. Porque mientra se lee, no se puede hacer otra cosa, y si se hace otra cosa mientras se lee, no se hace bien ni una cosa ni la otra.

Es cierto, la lectura en papel requiere un enfoque casi meditativo. Debes sumergirte completamente, cerrar cualquier tipo de distracción externa y permitirte estar en el momento con el libro. 

Puede que la lectura en papel no sea ideal para aquellos cuyo ritmo de vida implica estar en constante movimiento o literalmente no tiene tiempo. Para las personas que deben hacer uso ‘multitask’ de su tiempo, parecería que los libros en papel no serían la mejor opción.

Analizando la lectura en audiolibros

Traspasando la experiencia de hojear un libro físico, los audiolibros se han convertido en una forma popular de consumo literario en los tiempos modernos. Ya sea cuando conduces al trabajo, echas una carrera matutina o simplemente te relajas en casa, los audiolibros te acompañan, permitiéndote disfrutar de una buena historia sin necesidad de una concentración minuciosa. 

Por otro lado, también son un excelente recurso para practicar nuestra escucha y mejorar nuestro inglés si nos interesa leer libros en inglés

Añadiendo a esto, la portabilidad de los audiolibros supone una gran ventaja para aquellos de nosotros con estilos de vida ocupados. A diferencia de un libro físico, que puede ser voluminoso y requerir luz para leer, un audiolibro puede ser disfrutado mientras estás en una habitación oscura, durante un largo viaje en coche, o incluso mientras te ejercitas en el gimnasio.

No hay necesidad de llevar peso adicional, simplemente tu celular y unos audífonos. Cabe mencionar que esta versatilidad de los audiolibros te permite enriquecer tus momentos de ocio con conocimiento o ficción, transformando las actividades rutinarias en experiencias más gratificantes.

No hay nada como escuchar un apasionante capítulo mientras haces la cena o te relajas en tu sofá tras un largo día de trabajo. Con los audiolibros, podemos convertir cualquier momento y cualquier lugar en nuestro rincón de lectura personal.

El costo de escuchar audiolibros

La conveniencia que ofrecen los audiolibros es innegable. Nos permiten optimizar el tiempo, transformando actividades mundanas como conducir, limpiar o hacer ejercicio, en oportunidades para sumergirnos en el mundo de la lectura. Pero, al igual que en muchas situaciones de la vida, esta flexibilidad representa un arma de doble filo. 

El hecho de que podamos escuchar un audiolibro mientras realizamos otras tareas puede afectar nuestra concentración y comprensión de lo que estamos escuchando. Aunque nuestro cerebro puede captar el contenido básico de la historia, este esfuerzo por dividir la atención puede hacer que perdamos la apreciación de las sutilezas y las dimensiones más profundas del libro. 

Cada detalle perdido puede mermar nuestra comprensión y disfrute de la obra. Así, aunque puede parecer que estamos siendo altamente eficientes, en realidad podríamos estar sacrificando una parte vital de la experiencia de lectura. Una metáfora en la trama, una descripción sutil de un personaje, el sentido del humor del autor. Estos son los detalles que enriquecen una historia, y los que más probablemente nos perderemos al escuchar un audiolibro mientras nos encontramos distraídos. 

Por todo esto, es importante tener en cuenta los desafíos inherentes de la multitarea al considerar el formato de audiolibro. No es una elección incorrecta, simplemente es una que debemos hacer conscientes de la experiencia de lectura que podremos tener en este formato.

El beneficio de la accesibilidad y facilidad

Un beneficio sustancial de los audiolibros que debemos destacar es el alivio que proporcionan a nuestros ojos. Nuestra generación moderna invierte gran parte de su tiempo mirando pantallas, ya sea en el trabajo o durante el tiempo libre. Esto puede provocar tensión en la vista e incluso llevar a problemas de salud ocular. 

En este sentido, los audiolibros se presentan como una alternativa ideal, ya que ofrecen entretenimiento y aprendizaje sin exigir nada a nuestros ojos. Esta característica convierte a los audiolibros en una excelente opción para aquellos que tienen capacidades de visibilidad limitada o reducida. Los audiolibros permiten que todos, incluyendo a las personas con discapacidades visuales, disfruten de la literatura sin ninguna barrera. 

Además, después de un día extenuante en el que nuestras vistas se sienten desgastadas o cansadas, un audiolibro puede ser el aliado perfecto. Podemos estar tumbados en nuestro sofá con los ojos cerrados, relajándonos mientras seguir disfrutando de nuestra pasión por los libros. Al mismo tiempo, los audiolibros también brindan la comodidad de continuar con nuestras lecturas sin interrupciones durante el viaje o mientras realizamos otras tareas cotidianas. 

Los audiolibros nos permiten continuar nutriéndonos de nuevas historias y conocimientos, independientemente de nuestra situación, necesidades visuales o nivel de fatiga. Son, sin duda, una adaptación brillante de la lectura tradicional a nuestras actuales necesidades y estilos de vida.

¿Qué tipo de libros es mejor en formato de audiolibro? 

Muchas veces, los libros más adecuados para escuchar en lugar de leer pueden ser aquellos que poseen un fuerte enfoque narrativo. Esto incluye novelas, memorias y algunas no ficciones narrativas. Los audiolibros excelentes pueden incluso realzar las texturas y emociones de una historia con la ayuda de una interpretación vocal experta.

El formato de audiolibro permite experimentar con aquellos libros que despiertan en ti una curiosidad ligera, esos cuya trama o contenido quizás no requeriría de tu atención absoluta. Esos momentos en los que te permites el lujo de perder pequeños detalles sin que ello impacte en la comprensión general de la historia. 

En otra instancia, piensa en aquel libro cuyo contenido y trama ya saboreaste página a página, cada palabra plasmada en papel que dejó una huella en tu esencia. Ese libro que, pese a haberlo leído por completo, despertó en ti la voluntad por revivirlo. Los audiolibros se convierten en un aliado excelente en estos casos, dándote la posibilidad de reexperimentar la alegría, la tristeza, el drama, o simplemente la informacion de ese libro de una manera completamente nueva y sin suponer una inversión de tiempo adicional. No tienes por qué renunciar a abordar nueva literatura, simplemente, con el audiolibro imprimirás dinamismo a tu proceso de lectura.

Combinando audiolibros y lectura en papel 

Aunque la lectura de libros en papel y audiolibros tiene sus fortalezas individuales, no necesariamente se tiene que elegir uno por encima del otro. En lugar de eso, te recomendaría que los combinases.

Esta combinación te puede proporcionar una experiencia literaria más rica y diversa. Por ejemplo, podrías leer un libro en papel que requiere atención y concentración detallada, mientras que escuchas un audiolibro más narrativo durante las actividades del día a día. De esta manera, puedes disfrutar de dos increíbles libros a la vez, abriendo nuevas posibilidades de aprendizaje y entretenimiento. 

Yo personalmente no recomiendo consumir un mismo libro en diferentes formatos. Es decir, leerlo en papel y continuarlo en audiolibro, para después volver al papel dependiendo de nuestras circunstancias o comodidad. 

La mejor opción aquí es, sin lugar a dudas, seleccionar dos títulos diferentes para cada formato. Y hay varias razones detrás de esta recomendación.

En primer lugar, variar entre los estilos de presentación de contenidos te brinda una experiencia de lectura más dinámica. Esto puede ayudarte a evitar la monotonía que puede surgir de sumergirte en el mismo libro por períodos prolongados. Adicionalmente, si una trama o argumento empieza a volverse demasiado densa o tediosa, simplemente puedes alternar al otro libro para obtener un respiro. 

Además de estas ventajas prácticas, leer dos libros a la vez, especialmente de diferentes géneros o estilos, te expone a una mayor variedad de vocabulario, ideas y estructuras de escritura. Así, no solo te mantienes enganchado, sino que también amplías tus horizontes de lectura y tu comprensión general de la literatura. 

Por lo tanto, no te limite a elegir entre la lectura de libros en papel o audiolibros. Experimenta con ambos y aprovecha los beneficios que ofrece cada formato. Mantén fresca tu experiencia de lectura cambiando de formato y contenido de vez en cuando. Verás que añadirás una dimensión extra de disfrute a tu pasión por la lectura.

En resumen

  • La lectura de libros en papel generalmente requiere de toda tu atención y puede ser ideal para textos que necesitan reflexión y análisis detallado.
  • Escuchar audiolibros te permite aprovechar el tiempo mientras realizas actividades simultáneas y podría ser más adecuado para contenidos de entretenimiento o inspiración.
  • El costo más relevante de leer en papel es el tiempo.
  • El costo más relevante de escuchar audiolibros es la comprensión.
  • La accesibilidad de los audiolibros ha revolucionado la lectura, permitiendo a más personas disfrutar de los libros, independientemente de sus limitaciones visuales o de tiempo.
  • Al decidir qué tipo de libro es mejor en qué formato, considera tu situación personal, las circunstancias y la complejidad del texto.
  • La estrategia de combinar los audiolibros y la lectura en papel puede enriquecer tu experiencia de lectura y permitirte disfrutar de lo mejor de ambos mundos.

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