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Explora los 10 Mejores Universos de Ciencia Ficción y Fantasía: Guía Definitiva para Amantes de la Literatura Extraordinaria

En primer lugar, es esencial entender que, aunque se agrupan frecuentemente, los géneros de la ciencia ficción y la fantasía son distintos. No son idénticos, aunque ciertamente existen similitudes. No obstante, un elemento común en ambos géneros es la elaboración de vastos universos que desafían todas las normas y hacen volar nuestra imaginación hasta el límite.

El acto de discernir cuáles son “los mejores” universos en los géneros de ciencia ficción y fantasía puede ser una tarea subjetiva. Sé que podrías pensar que es absurdo haber llegado a una guía en busca de respuestas firmes y encontrarte con la respuesta paulatina de “depende”. 

Pero lo cierto es, que realmente “depende”. Al fin y al cabo, estamos hablando de ficción y gustos personales. Por un lado, puedes tener individuos que se sientan fascinados por mundos llenos de elfos y trolls; por el otro, individuos que se emocionen con viajes intergalácticos y leyes de la física llevadas a límites inconcebibles, pero sin perder su credibilidad. 

En esta guía te contaré sobre diez exquisitamente construidos universos literarios en los géneros de la ciencia ficción y fantasía. Seguro que encontrarás uno que capte tu imaginación. 

Es importante tener en cuenta que la creación de universos no se trata simplemente de añadir elementos inventados a las historias. Un universo bien elaborado tiene sus propias reglas internas y razones para su existencia – no tiene por qué ajustarse a las normas de nuestro mundo real, pero tiene que ser coherente dentro de sus propias reglas establecidas. 

Nota: En esta guía me centro en los universos menos transitados por la industria del cine y la televisión. Mientras que algunos de los universos mencionados pueden contar con adaptaciones cinematográficas o series, no alcanzan el ámbito de popularidad de la fantasía y la ciencia ficción mainstream, como Harry Potter, El Señor de los Anillos o Game of Thrones. Así, he seleccionado aquellos que ofrecen una riqueza incalculable para los exploradores ávidos de aventuras insólitas e inesperadas; pero que se mantienen aún en el nicho del género.

Fundación de Isaac Asimov

El universo de ciencia ficción que Isaac Asimov presenta en sus célebres obras de la serie “Fundación” es profundo y cautivante. Ambientado en un futuro lejano que abarca miles de años, Asimov construye una galaxia poblada por un Imperio Galáctico ubicado en el Planeta Trantor, que en su apogeo, abarca todo el conjunto de la Vía Láctea. 

El protagonista principal, Hari Seldon, un “psicohistoriador”, utiliza las matemáticas para predecir el futuro en términos de probabilidades. Prevé inevitable la caída del Imperio Galáctico y, en un intento por mitigar la inexorable anarquía y el caos, establece dos “Fundaciones” en extremos opuestos de la galaxia. 

Acá te dejo un artículo sobre la increíble visión de la Psicohistoria de Asimov y cómo los estamos viviendo hoy en día:

Cada Fundación se orienta a preservar todo el conocimiento humano y así puedan servir como catalizadores para una futura segunda Edad de Oro. Las tramas oscilan entre la política, la guerra, y la evolución cultural, donde se exploran temas como la decadencia y renacimiento de las civilizaciones, y el papel fundamental que juega el conocimiento y la ciencia en la supervivencia de la humanidad. 

El universo que Asimov creó trasciende su época, combinando elementos de la ciencia, tecnología y realidad que en la actualidad siguen siendo relevantes. Al sumergirnos en la trama, podemos apreciar la profundidad de su visión futurista donde ‘Fundación’ nos invita a explorar cuestiones existenciales y a reflexionar sobre el destino de nuestra propia civilización.

El Cosmere de Brandon Sanderson

El Cosmere, uno de los universos fantásticos más aclamados de la contemporaneidad, representa una obra monumental a cargo del genial Brandon Sanderson, quien ha trazado un meticuloso plan de publicaciones hasta nada menos que el año 2050. Dicha hoja de ruta culminará con la entrega final de su célebre serie “El Archivo de las Tormentas”. 

Curiosamente, Sanderson ha tomado cierta inspiración de la serie “Fundación” de Isaac Asimov, otra maravilla de la literatura de ciencia ficción. De hecho, Sanderson llegó a confesar que imaginaba un personaje oculto que era testigo de todos los acontecimientos en el universo de “Fundación”. Esta idea la ha llevado a cabo en el Cosmere, creando un enigmático personaje que se presenta bajo diferentes nombres en diversas historias dentro de este universo

A primera vista, las historias ambientadas en este universo pueden parecer no relacionadas, pero a medida que los lectores profundizan, descubren una red de conexiones intrigantes y significativas entre ellas. 

Este universo se compone de varios sistemas planetarios distintos, cada uno de ellos escenario de al menos una serie de novelas. Algunos de estos incluyen Scadrial, el mundo de la serie Mistborn, y Roshar, donde se desarrolla la serie El Archivo de las Tormentas. Pero a pesar de estas distintas ubicaciones, todos estos mundos están unidos por un trasfondo mítico común y un sistema de magia interrelacionado. 

En el Cosmere, la magia está vinculada a una fuerza conocida como “Investidura”, poderosa energía generada por tres deidades cósmicas: Preservación, Ruina y Adonalsium. La Investidura puede manifestarse de diferentes maneras en cada mundo, dando lugar a sistemas de magia únicos y fascinantes, como los ‘Allománticos’ que queman metales para obtener poder en Mistborn, o los ‘Nahel bond’ que permiten a los personajes formar vínculos con espíritus y obtener habilidades sobrenaturales en El Archivo de las Tormentas. 

Más allá de las tramas individuales de cada serie, hay una metatrama que abarca todo el Cosmere, centrada en la figura de Hoid, un personaje que, a pesar de cambiar su nombre y aspecto, aparece en todas las series, desempeñando roles clave y tejiendo misterios que provocan curiosidad en los lectores. Este arco argumental más amplio, combinado con el impresionante detalle y la intrincada worldbuilding de Sanderson, hacen del Cosmere un universo de literatura fantástica verdaderamente fascinante para explorar.

Mundodisco de Terry Pratchet

El universo de Mundodisco es verdaderamente fascinante. Creado por el autor británico Terry Pratchet, nos lleva a explorar un mundo plano y circular, que descansa en el lomo de cuatro enormes elefantes, los cuales, a su vez, están apoyados sobre el caparazón de la Gran Tortuga A’Tuin. Este estilo de Pratchet, tan sui generis, define en gran medida, su peculiar sentido del humor y su habilidad para hacer reflexionar al lector a través de su narrativa. 

En este universo, nada parece estar fuera de lugar. Las ciudades están llenas de magos, brujas, dragones y otras criaturas mágicas. Y aquí es donde Pratchet despliega su talento, ya que este entorno tan fantasioso se utiliza para reflejar problemas y situaciones reales de la sociedad actual. Pratchet juega con la realidad y la distorsiona, haciendo parodias y comentarios mordaces de nuestra sociedad a través del prisma de la fantasía. 

El humor de Pratchet, sin embargo, nunca es superficial. Es un humor con un significado más profundo y, a menudo, crítico. Pratchet utiliza su peculiar forma de humor para tratar temas serios, pero de una manera accesible y entretenida. Por lo tanto, Mundodisco no es solo un universo lleno de fantasía y humor, sino también un reflejo de nosotros mismos y un lugar para la reflexión. 

Con tantos mundos diferentes para explorar y tanta profundidad en el humor y la crítica de Terry Pratchet, está claro que Mundodisco es uno de los universos literarios más ricos y atractivos para explorar en el género de la fantasía.

Saga de Ender de Orson Scott Card

No me puedo resistir a presentarte un universo que quizás no tenga la misma popularidad que otros, pero que no por ello carece de maravillas y misterios. Es posible que su falta de reconocimiento se deba a ciertas controversias en torno a su creador, pero hoy nos centraremos exclusivamente en la riqueza de la obra en sí. 

Esta es la impresionante saga de Ender, nacida de la pluma de Scott Card. A lo largo de 16 publicaciones, que tienen su inicio en el cautivante “El Juego de Ender”, Card nos sumerge en un universo completísimo y absorbente que merece, sin lugar a dudas, nuestra exploración.

Orson Scott Card creó un universo único y completísimo en la saga de Ender, que consta de varias secuelas, precuelas y spin-offs. La serie gira en torno a Andrew “Ender” Wiggin, reclutado a una temprana edad en una academia militar con el fin de prepararle para la defensa de la Tierra contra una raza alienígena invasora conocida como “Insectores”. 

La serie abarca los temas de la guerra, la política, la ética y la capacidad de la humanidad para comprender y relacionarse con el “otro”. Y, aunque el primer libro “El Juego de Ender” fue lanzado en 1985, el universo de Ender sigue expandiéndose hasta el día de hoy con nuevas historias, lo que lo hace un universo imperdible para todo fanático de la ciencia ficción.

Los cantos de Hyperion de Dan Simmons

Las novelas de los Cantos de Hyperion, de Dan Simmons, son una verdadera joya dentro del universo de la ciencia ficción. Cada uno de sus libros nos transporta a través de un intrincado mosaico de historias que se desarrollan en diversos planetas, cada uno con su propio paso del tiempo debido a la teoría de la relatividad. Sin embargo, todos estos hilos narrativos se entrelazan magistralmente, manteniendo un hilo conductor que engancha al lector desde la primera página. 

Este universo destaca por su riqueza y su complejidad, presentando una galaxia muy lejana en donde conviven humanos, la Inteligencia Artificial y formas de vida extraterrestres. La trama aborda elementos filosóficos y reflexiones trascendentales, planteando preguntas sobre la naturaleza de la humanidad, la religión, el amor, la evolución y el mismísimo sentido de la existencia. 

Explorar los Cantos de Hyperion es aventurarse en un cosmos poblado de ciudades en constante tránsito entre el espacio y el tiempo, templos de culto a entidades divinas y tecnologías avanzadas capaces de proporcionarnos una inmortalidad relativa. Es adentrarse en un tejido narrativo lleno de personajes complejos y bien construidos que interactúan entre ellos y con su entorno de una manera que te atrapa y no te suelta hasta la última palabra. 

Cada canto aporta algo nuevo a este microcosmos literario, por ende, cada libro es un universo en sí mismo, pero todos forman una constelación complementaria y cohetente. Este es el excepcional valor que te ofrece los Cantos de Hyperion de Dan Simmons: un tour de force de imaginación, inteligencia y emoción en un universo de ciencia ficción verdaderamente inolvidable.

La Rueda del Tiempo de Robert Jordan

La saga de “La Rueda del Tiempo” de Robert Jordan es un pilar ineludible en el mundo de la fantasía literaria. Esta epopeya, compuesta por catorce novelas, ha revolucionado el género mediante la creación de un universo inigualablemente complejo y profundo. Intrincados sistemas de magia, diferentes razas y culturas, cientos de personajes únicos y tramas intrincadas son solo algunos de los ingredientes que conforman este vasto cosmos. 

Jordan no solo ha diseñado un mundo, sino que ha construido una historia viva que se despliega a través de numerosos puntos de vista, haciendo que los lectores sientan que están explorando diferentes piezas de un rompecabezas gigantesco y cada vez más esclarecedor. La atención al detalle en la construcción del mundo es tan meticulosa que incluso las menores distinciones culturales y geográficas tienen importancia y repercusión en la trama principal. 

Es esta rica complejidad y atención al detalle la que ha hecho de “La Rueda del Tiempo” una serie pionera en su género. Su influencia es evidente en el trabajo de numerosos autores contemporáneos de fantasía, que han tomado inspiración del nivel de profundidad y escala que Jordan ha logrado en su universo. De hecho, la serie ha establecido un estándar para la construcción de mundos en la literatura de fantasía, alentando a los autores a esforzarse más en la creación de sus propios universos. 

Por lo tanto, si eres un entusiasta de la fantasía y buscas sumergirte en un universo profundo y gratificante, “La Rueda del Tiempo” es un destino esencial en tu viaje de exploración literaria.

Malaz: El Libro de los Caídos de Steven Erikson

Adentrémonos ahora en uno de los universos de fantasía más intrigantes y complejos jamás creados, el de ‘Malaz: El Libro de los Caídos’. Este mundo fue imaginado y plasmado con gran maestría por el autor canadiense Steven Erikson. Si buscas una saga con capas y capas de profundidad, entonces has encontrado el lugar correcto para explorar. 

‘Malaz: El Libro de los Caídos’ destaca por su complejidad tanto en la trama como en la construcción del mundo, que se extiende por muchos continentes y milenios. Este universo es immenso, albergando una gran variedad de razas, dioses, magias y conflictos épicos. Su narración es densa y rica, llena de personajes intricados y giros argumentales inesperados. 

La historia nos lleva a través de un imperio en expansión, una miríada de culturas en plena efervescencia y un telón de fondo de deidades y seres arcanos que complotan y pelean por el poder. Los personajes en ‘Malaz: El Libro de los Caídos’ son tan variados y complejos como el extenso mundo que habitan, abarcando desde soldados hasta asesinos, magos, deidades, y criaturas indescriptibles. 

Este universo de Erikson se destaca por su originalidad y profundidad, creando una rica tapestrya de mitología, historia y magia que mantendrá a los lectores ocupados durante mucho tiempo. De todos los universos que se pueden explorar, ‘Malaz: El Libro de los Caídos’ merece ser explorado por su singular enfoque en el detalle, la longitud y la calidad del mundo construido por Erikson. 

Así que si buscas un mundo de fantasía que desafíe tus habilidades de comprensión y te obligue a sumergirte en él, ‘Malaz: El Libro de los Caídos’ es una aventura literaria que vale la pena embarcar.

La Saga de los Heechee de Frederik Pohl

La obra “Pórtico” de Frederik Pohl es un viaje cósmico que atrae a cualquier amante de la ciencia ficción. Esta novela, la primera de una serie celebre llamada “La Saga de los Heechee”, nos lleva al descubrimiento de una antigua estación espacial alienígena, conocida como Pórtico, que es llena de naves espaciales vacías de una civilización desaparecida conocida como los Heechee. 

Los aventurados ‘prospectores’ humanos que se atreven a pilotar estas naves no comprenden su funcionamiento, y al activarlas, son lanzados a destinos preestablecidos por los Heechee, desconocidos y potencialmente peligrosos. Algunos vuelven ricos con tecnologías o conocimientos nuevos, mientras que otros no regresan en absoluto. 

El protagonista es Robinette Broadhead, un afortunado prospector que, a pesar de su riqueza recién adquirida, lucha con la culpa y el trauma derivados de su último viaje en una nave Heechee. La narración intercala entre su vida actual y flashbacks de su último viaje, creando una intriga que mantiene a los lectores enganchados. 

Frederik Pohl construyó un universo intrigante lleno de misterio y las maravillas tecnológicas de una raza alienígena avanzada. ‘Pórtico’ es un vistazo a los alcances de la exploración espacial y los riesgos de jugar con lo desconocido. Si te agrada la mezcla de aventura, misterio y ciencia ficción, definitivamente deberías explorar este universo.

Herederos del Tiempo de Adrian Tchaikovsky

La saga ‘Heredores del tiempo’, englobada en la serie ‘Escalada’ de Adrian Tchaikovsky, consta de no menos de cinco libros cautivadores, cada uno de los cuales te transportan más profundamente a su fascinante universo. La serie comienza con ‘Hijos del Tiempo’, donde serás introducido por primera vez al intrigante mundo de Kern y sus Quirales. A medida que avanza la serie, lo verás expandirse y evolucionar, presentando nuevas especies, complejos sistemas políticos y desafíos de supervivencia de escala interplanetaria. 

La serie de ‘Herederos del Tiempo’ se puede describir como una ópera espacial a gran escala, centrada en la vida, la muerte, la evolución y la continua lucha por la supervivencia en un universo lleno de desafíos. Te llevará en un viaje a través de la galaxia, a planetas extraños e inmensidades estelares, donde las leyes de la física a menudo parecen ser más sugerencias que reglas firmes. 

A medida que te sumerges en esta serie, descubrirás tecnologías futuristas, encuentros alienígenas y la increíble adaptabilidad de la vida. Pero quizás lo más importante es que ‘Herederos del Tiempo’ te ofrecerá una perspectiva única sobre el papel de la humanidad en el cosmos, invitándote a cuestionar no solo qué significa ser humano, sino también qué podría significar ser post-humano. 

En definitiva, explorando ‘Herederos del Tiempo’, no solo te embarcarás en un apasionante viaje lleno de ciencia ficción y fantasía, sino que también te enfrentarás a preguntas profundas y desafiantes sobre nuestra propia existencia y futuro como especie. Este universo nos recuerda que, aunque el cosmos pueda ser un lugar aterrador y desconocido, también es un espacio de infinitas posibilidades y maravillas por descubrir.

Crónica del Asesino de Reyes de Patrick Rothfus

Me siento obligado a mencionar un universo que, aunque consta de solo dos libros, contiene una historia profundamente cautivadora: “Crónica del Asesino de Reyes” de Patrick Rothfus. Aunque los fanáticos llevamos esperando más de una década por el tercer libro de la serie, las dos primeras entregas ofrecen un universo tan fascinante que vale la pena vivir la intriga del desenlace.

La trama teje un salón de espejos literarios, hilando la imaginación a través de relatos dentro de relatos, todos englobados en un escenario de magia y aventura. A pesar de ser una obra en suspenso, las profundidades de la creación de Rothfus existen más allá de su final anticipado, proporcionando una experiencia literaria que invita a explorar una y otra vez.

“Crónica del Asesino de Reyes” es una saga literaria emblemática creada por Patrick Rothfus. Compuesta por tres volúmenes, esta serie te sumerge en la fascinante historia de Kvothe, un músico huérfano quien logra convertirse en una figura legendaria gracias a su agudo ingenio, habilidades mágicas y destreza en lucha. 

La riqueza de este universo radica, en especial, en su detallada aproximación a la magia. De esta manera, «El Nombre del Viento» y «El Temor de un Hombre Sabio», las dos primeras entregas, demuestran cómo existe una relación entre el saber de los nombres de las cosas y la posibilidad de manipularlas a través de energía. 

Su autor, Patrick Rothfus, extravagante y talentoso, ha tejido con gran maestría un universo en el que cada decisión tiene consecuencias y donde los mitos más viejos pueden ser más reales de lo que cualquier persona pueda sospechar. Sin duda, “Crónica del Asesino de Reyes” es un universo que merece ser explorado.


La belleza de la literatura, especialmente cuando se trata de géneros tan vastos y diversos como la ciencia ficción y la fantasía, reside en su subjetividad. La valoración de estos universos es altamente personal y depende en gran medida de nuestras propias experiencias de lectura, gustos e intereses. 

La intención de esta lista ha sido sugerirte posibles universos literarios que considero valiosos para explorar. Sin embargo, estoy conscientes de que existen innumerables universos igualmente fascinantes en la literatura que no menciono aquí (tampoco he leído todo en el mundo, ni siquiera he leído absolutamente todos los libros de todos los universos en la lista). Quizás para algunos, los universos destacados puedan parecer inferiores en comparación con otros de su predilección. 

Si algo hemos aprendido del legado de personajes como Mark Tegmark, Roger Penrose, Philip K. Dick, Hugh Everett III, Howard Wiseman, Michael Hall, Stephen Hawking y Thomas Hertog, es que los universos, tanto literarios como científicos, son tan infinitos como nuestra propia imaginación. 

De todas formas, esperamos que esta lista sirva como punto de partida para tu viaje intergaláctico a través del espacio literario, donde encontrarás no solo vastos mundos, sino también reflejos de nuestra propia humanidad. ¡Felices viajes!

Ficción vs fórmulas: ¿Por qué las novelas superan a los libros de autoayuda?

Este tema puede generar cierto debate, vivimos en una sociedad donde se espera obtener beneficios palpables de cada actividad. Se busca extraer un valor tangible de cada momento, y si no se hace, pareciera que estamos perdiendo el tiempo.

Este enfoque se extiende incluso a nuestra elección de lectura, donde a menudo se mira con desdén a la literatura de ficción y se glorifica a los libros de autoayuda que aparentemente ‘nos enseñan algo útil’. Pero la verdadera pregunta es: ¿Son realmente útiles las lecciones que nos ofrecen los libros de autoayuda? 

Hemos interiorizado la idea de que los libros de autoayuda son la mejor opción si queremos ‘aprovechar’ nuestra lectura. Es un enfoque que pone en un pedestal a estos libros mientras se relega a la ficción, a menudo comparándola con ‘perder el tiempo’ frente al televisor.

Pero este pensamiento no solo es erróneo, sino que hace un flaco favor a la literatura en general, y a la ficción en particular. En este artículo, nos proponemos desmontar este mito y explorar por qué, en realidad, la lectura de ficción puede ser mucho más instructiva y enriquecedora que la de autoayuda.

El principal problema de los libros de autoayuda

El déficit más notorio que se presenta en los libros de autoayuda es que en numerosas ocasiones, no consiguen producir un verdadero impacto en la vida de quienes los leen. Esta percepción surge sin necesidad de realizar un extenso análisis ni una investigación profunda. 

Para ilustrar este punto, podemos referirnos a uno de los libros de autoayuda más populares y vendidos en numerosas naciones alrededor del globo: “Padre rico, padre pobre” del autor Robert Kiyosaki. 

Este libro, centrado en las finanzas personales, ostenta una teoría por la cual el lector obtendrá una serie de consejos útiles para mejorar su economía y acercarse, en teoría, a la riqueza. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de lectores que la obra ha tenido (al menos 20 millones de copias vendidas), no se observan cambios significativos en la realidad. La mayoría de las personas continúa endeudada y con una deficiente educación financiera. 

Desafortunadamente, carecemos de datos concretos que muestren cómo se aplican las ‘enseñanzas’ obtenidas de los libros de autoayuda en la vida cotidiana. No obstante, me atrevería a decir que este tipo de aplicaciones son mínimas, o que si se implementan, lo hacen de manera temporal para posteriormente ser olvidadas. 

Generalmente, estos libros están fuertemente influenciados por la situación personal y las experiencias vividas por el autor. En un mundo tan diverso y con tantos contextos como el nuestro, es imposible que haya consejos universales que apliquen para todos.

La autoayuda es una ilusión de avance

La lectura es a menudo percibida como un hábito intrínsecamente positivo. Cuando invertimos tiempo en actividades como ver televisión o jugar videojuegos, a veces nos sentimos culpables de malgastar nuestros valiosos momentos. Por el contrario, leer casi siempre parece sentirse como una inversión productiva de nuestro tiempo, especialmente cuando se trata de libros de autoayuda. 

Los libros de autoayuda tienen la particularidad de transmitirnos la sensación de que estamos haciendo un uso provechoso de nuestro tiempo. Nos alimentan con todo tipo de consejos y trucos con la promesa de un crecimiento personal significativo.

A modo de ejemplo, podríamos mencionar libros populares como “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas” o “Piense y hágase rico”. En principio, parecería que estos libros nos ofrecen valiosas lecciones que podrían tener un impacto beneficioso en nuestras vidas. Sin embargo, llegamos a un problema crucial cuando esos consejos no se traducen en acciones y en mejoras reales en nuestras vidas.

Al final del día, si no estamos aplicando lo que aprendemos, estamos desperdiciando nuestro tiempo tanto como lo haríamos viendo nuestro programa de televisión favorito. 

En la gran mayoría de los casos, los libros de autoayuda son fáciles de leer y entender. Nos ofrecen respuestas sencillas a problemas complejos y alimentan nuestras fantasías con promesas de éxito instantáneo. Nos dicen, más o menos veladamente, lo que queremos oír. De esta manera, se torna fácil continuar con la siguiente página, el siguiente capítulo, el siguiente libro sin cuestionar seriamente lo que estamos leyendo.

Podemos terminar el año habiendo leído una pila impresionante de libros de autoayuda, pero al examinar de cerca, a menudo nos encontramos con que estos no han aportado nada significativo a nuestras vidas.

¿Por qué se aprende más de los libros de ficción?

Los libros de ficción nos llevan a través de viajes emocionantes, a mundos desconocidos, e incluso hasta el mismo corazón de las tinieblas, sumergiéndonos en lúdicas aventuras que, si bien son extrapolaciones de la realidad, contienen en su interior profundas lecciones de vida. 

Al leer ficción, se despierta nuestra imaginación y nuestro pensamiento crítico de una manera que rara vez se logra con otro tipo de literatura. Estas historias nos invitan a resolver rompecabezas, a entender personajes complejos, y a ponderar sobre dilemas morales y éticos. Este ejercicio mental fortalece nuestras habilidades cognitivas, complaciendo nuestra necesidad innata de búsqueda del sentido y comprensión del mundo. 

Más aún, la ficción favorece la empatía. Al colocarnos en los zapatos de los personajes, nos volvemos más receptivos a perspectivas y experiencias diversas a las nuestras. Este amplio espectro emocional y el conocimiento adquirido a través de la ficción pueden ser más complicados de extraer de los libros de autoayuda, que suelen centrarse en las experiencias personales single de un autor. 

Extrapolando la ficción a nuestra realidad

Algo que me gusta mucho de la lectura (y del arte en general), es que las obras pasan de ser del autor hacia el lector. Experimentamos las emociones en primera persona y vislumbramos cómo dichas experiencias podrían incidir en nuestra vida. Esta extrapolación de la ficción nos permite vivir infinidad de vidas, algunas lejanas a nuestra realidad, pero todas ellas están sujetas a interpretación personal.

Por ejemplo, si leemos un libro donde el protagonista supera grandes adversidades para alcanzar sus sueños, ese mensaje puede motivarnos a no rendirnos en nuestras propias metas. Como lector, interiorizamos la lucha del personaje y eso nos da fuerza para afrontar nuestros propios desafíos. 

Uno de los regalos más valiosos de la ficción es la introspección que nos provoca. Actúa como un espejo en el que podemos observarnos a nosotros mismos desde una perspectiva distorsionada y ajena. Este reflejo distinto nos permite ver más allá de lo que estamos acostumbrados a ver cada día en nuestro entorno. Nos da la oportunidad de explorar nuestras emociones, confrontar nuestros temores y descubrir nuevas facetas de nosotros mismos. 

La ficción no solo nos entretiene o nos alimenta el intelecto, sino que también nos oferta valiosas oportunidades de exploración y crecimiento personal. Nos reta, nos invita a cuestionar nuestra perspectiva y, a través de sus tramas y personajes, proporciona enseñanzas cruciales sobre la vida. 

Los libros de ficción suelen estar repletos de conflictos y dilemas universales, lo cual facilita la identificación y la empatía. Bajo el amparo de la seguridad que nos proporciona la ficción, somos capaces de enfrentar pensamientos y emociones que en la vida real podríamos encontrar difíciles o intimidantes. 

El poder de las narrativas y conexión emocional

La narrativa es un componente fundamental en cómo aprendemos y comprendemos el mundo. Cuando leemos una novela, nos identificamos con los personajes y sus experiencias, arraigando en nosotros esas lecciones mucho más profundamente que un libro de autoayuda que simplemente nos dice qué hacer. 

Los libros de ficción nos permiten experimentar una amplia gama de emociones sin las consecuencias que podrían tener en la vida real. Esta experiencia emocional puede ser tremendamente valiosa, ya que nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad para empatizar y comprender a otros. 

Exploración de la condición humana 

A lo largo de las historias que nos contamos en las novelas, exploramos los aspectos más profundos de la condición humana. Temas como la soledad, el amor, la pérdida, el miedo y la esperanza se exploran de manera que nos permiten aprender y crecer. 

La filosofía es uno de los temas que más recurrentemente aparecen en las novelas. Aunque no digan literalmente ‘filosofía’, las historias llevan ocultas diferentes cuestiones importantes de la condición humana. Ya lo hablamos en este artículo sobre las lecciones de libre albedrío que nos dan las historias de ciencia ficción de Isaac Asimov. O la filosofía detrás del fracaso con el libro de “Número dos” de David Foenkinos. 

Para cerrar

La ficción tiene el poder de abrirnos a nuevas formas de pensar, sentir y ser. Y eso, querido lector, es autoayuda en su máxima expresión. Los libros de ficción nos sumergen en mundos alternativos, permitiéndonos vivir vidas que no son nuestras, enfrentar desafíos y dilemas que quizás nunca tendremos que enfrentar en la vida real. En este proceso, no solo cultivamos nuestra imaginación, sino también nuestra empatía y comprensión. 

Por otro lado, los libros de autoayuda tienden a reducir las complejidades del ser humano a fórmulas simplistas que no tienen en cuenta nuestras diferencias y particularidades individuales. En lugar de abrirnos a la realidad de la existencia humana en todas sus facetas, estos libros suelen enfocarnos en metas y objetivos materiales o superficiales, lo que puede limitar nuestra capacidad de crecimiento y desarrollo personal. 

Es ahí donde los libros de ficción ganan la partida a los de autoayuda. Porque sí, los libros de ficción también pueden motivarnos, inspirarnos e incluso darnos consejos prácticos. Pero su principal punto a favor es que no nos venden soluciones fáciles, sino que nos plantean preguntas difíciles que nos empujan a reflexionar y autocontemplar de formas mucho más profundas y significativas.

En conclusión, no hay nada malo en buscar ayuda o guía en un libro. Sin embargo, donde realmente se encuentra el verdadero aprendizaje y autoconocimiento es en esas páginas llenas de personajes complejos, tramas intrincadas y mensajes ocultos que solo la ficción puede ofrecernos.

Más allá del Fracaso: Reflexiones Inspiradas por ‘Número dos’ de David Foenkinos

Hablar de fracaso siempre es incómodo, obviamente nadie quiere ser un fracasado y mucho menos reconocer que lo es. Hace falta mucha madurez y reflexión para hablar y concluir qué es y qué no es un fracaso para sacar lo mejor del fracaso. Porque sí, el fracaso también trae cosas buenas más allá del aprendizaje.

Esto es lo que me llevo de “Número dos” de David Foenkinos. Un profunda reflexión disfrazada de novela biográfica de Martin Hill, la persona que ‘casi’ es Harry Potter pero se quedó en la raya. En una situación en la que, quedar cerca, sólo fue motivo para perder más feo.

La horrible relación entre fracaso y destino

Lo violento del fracaso es perder el control de su propio destino

David Foenkinos | número dos

Esta frase cae como un balde de agua fría.

Se dice que la vida de una persona se divide en dos partes; la primera en la que se hace de todo persiguiendo un destino, y la segunda en donde somos atropellados por el mismo y tratamos de vivir con ello.

La gran mayoría de las personas no somos conscientes del poco control que tenemos sobre nuestras vidas y nuestro destino. Solemos creer que lo que pase con nosotros está en nuestras manos, que es cuestión de decisiones y un “poco” de suerte.

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Está claro que para el éxito se trabaja duro, y que hay que tener ambición para lograr grandes cosas en la vida. Pero en ocasiones, un pequeño factor fuera de nuestro control dicta la sentencia final de nuestros esfuerzos.

Para el caso de David Hill, que se esforzó e hizo todo lo que estuvo en sus manos para ser Harry Potter, le faltó ‘un algo’ que lo dejó en segundo lugar. Y aquí es donde la vida del fracasado protagonista se parte en dos. Por un lado, una vida de fama, y por el otro, una vida envidiando la fama.

Cuando fracasamos, un parte de nuestro yo que ‘persigue’ su destino se diluye en esperanzas rotas. Cuanto más grande el fracaso, más grande la parte que se diluye.

El fracaso “no” es perpetuo

‘El fracaso no es perpetuo’ es una verdad a medias, o en realidad, una verdad dependiendo de dónde lo veas.

Es cierto que la sensación del fracaso es pasajera, entre más reciente el fracaso, mayor el malestar o el dolor de haberlo vivido. Como cualquier cosas buena o mala que nos pase en la vida.

Sin embargo, por la novela de Foenkinos, llegué a dudar o a reflexionar sobre la perpetuidad del fracaso con la frase:

Es raro que uno tenga acceso a su destino opuesto; nuestro camino único no brinda el menor acceso a los senderos que no tomamos

David Foenkinos | Número dos

Una de las grandes ventajas de nuestra condición humana y las leyes del universo, o llámalo como quieras, es que no podemos conocer el “hubiera”. No sabemos qué pudo o no haber pasado si “hubiéramos” hecho X o Y cosas en Z momento.

Simplemente continuamos con la vida y pensamos “todo ocurre por algo”. Claro está que todo ocurre por algo, todo lo que pasa en nuestras vidas es porque ocurrió ese algo. Bueno o malo, así son las cosas y no se pueden cambiar ni saber qué hubiera pasado.

Entonces, la sensación del fracaso no es para toda la vida, pero las consecuencias de éste sí lo son.


Hay que aprender a vivir con ello. La reflexión que uno se lleva con este libro es dura pero necesaria. Es importante ‘agarrar el toro por los cuernos’ y ver el tema del fracaso directamente a los ojos.

Entenderlo, aprender de él y sus consecuencias. Desde mi perspectiva, hay que tener una buena relación con él para vivir mejor, menos frustrados y más contentos.

Tenemos que saber distinguir los fracasos y sus consecuencias, no sirve de nada negarlo y creer que nunca fracasamos. Hay victorias que al final del día resultan ser derrotas; pero no nos enteramos porque no tenemos acceso a los otros destinos. Y eso es bueno.

No saber cómo hubieran sido las cosas nos mantiene sanos. En la novela de Foenkinos está claro y tiene sentido, el protagonista sufre porque puede ver lo que hubiera ocurrido si él no hubiera fracasado.

Desde mi punto de vista, es uno de los factores por el cual las apuestas son tan exitosas. Porque al apostar, creemos que la victoria está en nuestras manos, y porque sabemos el resultado que ‘hubiera’ pasado si hubiéramos apostado por X o Y resultado.

Hace ver el éxito a la mano y las posibilidades cercanas. Pero esto de las apuestas es sólo un ejemplo, la idea es extrapolar este pensamiento a las diferentes situaciones en la vida.

Aprender con novelas históricas: Enriqueciendo la educación a través de la ficción histórica

Las novelas históricas pueden ser herramientas valiosas para el aprendizaje de la historia. A través de sus páginas, viajamos en el tiempo y nos sumergimos en épocas pasadas, descubriendo los modos de vida, la geopolítica y las transformaciones sociales desde una perspectiva más personal y emocional. Nos permiten explorar hechos y contextos históricos mientras seguimos las vidas de personajes ficticios o reales, dándonos la oportunidad de entender mejor los eventos y procesos históricos a través de narrativas atractivas.

A person reading a historical novel with a stack of books and a map on a table

Somos conscientes de que el aprendizaje no se limita solamente a memorizar datos y fechas. Con las novelas históricas, experimentamos una conexión emocional que a menudo falta en los textos académicos. Esta conexión nos motiva a profundizar más en los temas que nos intrigan y a retener con mayor facilidad la información. Además, el elemento ficticio de estas obras abre puertas a debates sobre la interpretación de la historia y la línea entre la realidad y la ficción.

Al elegir una novela histórica como material de aprendizaje, es importante considerar la precisión del contexto histórico que presenta. Las obras bien investigadas enriquecen nuestro conocimiento y estimulan nuestro pensamiento crítico, mientras que aquellas con menos rigor pueden ofrecer una visión distorsionada del pasado. Por lo tanto, al sumergirnos en estas narrativas, mantenemos una mente crítica, diferenciando entre el arte de contar historias y la fidelidad histórica.

Beneficios de Aprender con Novelas Históricas

A group of people engrossed in reading historical novels, surrounded by ancient artifacts and maps, with a sense of curiosity and excitement in the air

Las novelas históricas abren puertas a épocas pasadas, ofreciéndonos una manera única y enriquecedora de aprendizaje.

Comprensión Cultural y Contextual

Al leer novelas históricas, obtenemos una visión profunda de las sociedades y momentos históricos representados. Estas obras literarias nos ofrecen detalles sobre la vida cotidiana, las estructuras políticas y las creencias de la época, facilitando así una comprensión integral que no se limita a fechas o eventos.

  • Ejemplo: En “Los pilares de la Tierra” de Ken Follett, aprendemos sobre la arquitectura medieval y la organización social del siglo XII.

Vocabulario y Expresiones Idiomáticas

Estas novelas enriquecen nuestro léxico al introducirnos palabras y frases propias de otros tiempos. El lenguaje que se utiliza en las novelas históricas nos ayuda a comprender el uso y evolución de la lengua.

  • Vocabulario específico:
    • Gremio: término medieval para referirse a una asociación de artesanos o mercaderes.
    • Escriba: profesión antigua que consistía en escribir a mano textos legales o literarios.

Conexión Emocional y Motivación

Al identificarnos con personajes y sus desafíos, el aprendizaje se vuelve personal y emotivo. Esto nos motiva a explorar más sobre el período histórico y a entender mejor los eventos y sus repercusiones en el presente.

  • Impacto emocional: La lucha por la justicia en “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón nos hace reflexionar sobre la importancia de la memoria y la literatura en nuestras vidas.

Selección de Novelas Históricas Apropiadas

A stack of historical novels with titles visible, surrounded by an assortment of historical artifacts and documents

Elegir novelas históricas adecuadas implica una comprensión profunda tanto de los periodos y eventos que se retratan como de las obras y autores destacados en el ámbito literario. Establecer criterios claros de selección es esencial para asegurar una experiencia enriquecedora y educativa.

Periodos y Eventos Importantes

Los periodos y eventos representados en la novela histórica son vastos y variados. Aquí se ofrece una lista no exhaustiva que puede servir como punto de partida:

  • Prehistoria y antigüedad: Tales como las novelas “Yo, Claudio” de Robert Graves, basada en la historia del Imperio Romano.
  • Edad Media: “Los pilares de la tierra” de Ken Follett, que narra la construcción de una catedral en Inglaterra.
  • Renacimiento: “En el nombre de la rosa” de Umberto Eco, ambientada en una abadía italiana con una trama de misterio.
  • Época Moderna: Obras como “La sombra del águila” de Arturo Pérez-Reverte, reflejando las campañas de Napoleón.
  • Contemporánea: “El tiempo entre costuras” de María Dueñas, situado en torno a la Guerra Civil Española y el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Autores y Obras Relevantes

Reconocer a autores destacados con obras de rigor histórico y narrativa cautivante es fundamental. A continuación, se destacan algunos:

  1. Hilary Mantel: Con su trilogía sobre Thomas Cromwell que inicia con “En la corte del lobo”.
  2. Isabel Allende: Cuya obra “Inés del alma mía” relata la conquista de Chile desde una perspectiva femenina.
  3. Arturo Pérez-Reverte: Autor de “El capitán Alatriste”, serie que sumerge al lector en el Siglo de Oro español.

Criterios para la Selección de Lecturas

Al seleccionar novelas históricas, es crucial considerar:

  • Exactitud histórica: Preferencia por libros que muestren una rigurosa investigación histórica.
  • Calidad literaria: Prosa bien trabajada y personajes multidimensionales que aporten a una narrativa envolvente.
  • Relevancia temática: Que la obra proporcione una perspectiva iluminadora sobre el periodo histórico.
  • Críticas y premios: Reconocimientos literarios que avalen la calidad de la obra.

Metodologías de Enseñanza con Novelas Históricas

A classroom setting with historical novels on desks, students engaged in reading, and a teacher leading a discussion

Integramos novelas históricas en nuestra práctica pedagógica para ofrecer una experiencia de aprendizaje enriquecedora y multidimensional.

Análisis de Personajes y Acontecimientos

Concentrándonos en las figuras centrales, analizamos sus motivaciones, el contexto histórico y su impacto en los eventos. Este enfoque ayuda a los estudiantes a relacionar las acciones y decisiones de los personajes con las repercusiones en la historia. A través de tablas comparativas, diferenciamos entre los datos históricos y la ficción literaria.

  • Real vs Ficción: Construimos tablas para comparar personajes reales y sus contrapartes ficticias.
  • Contexto Histórico: Identificamos y resaltamos con negrita las circunstancias que rodearon a los eventos y personajes importantes.

Discusiones Guiadas y Trabajo en Equipo

Incentivamos discusiones grupales para profundizar en la comprensión del periodo histórico tratado. Nuestras guías de discusión incluyen preguntas específicas que promueven el análisis crítico y la reflexión en equipo.

  • Listas de preguntas: Formulamos listas de preguntas que incitan a la reflexión y comprensión más allá de la trama principal.
  • Trabajo colaborativo: Fomentamos la investigación en equipo para consolidar el conocimiento adquirido.

Proyectos y Actividades Creativas

Promovemos proyectos que alienten la expresión personal y la interpretación histórica a través de la creación de diarios ficticios, cartas y otras formas de arte.

  • Diarios Ficticios: Los estudiantes crean diarios como si fueran los personajes de la novela, utilizando cursiva para diferenciar pensamientos y hechos.
  • Representaciones: Organizamos dramatizaciones o debates en los que los estudiantes representan diferentes puntos de vista de la época.

Evaluación de la Comprensión y el Aprendizaje

A historical novel being read, surrounded by books and historical artifacts

La evaluación efectiva de la comprensión y el aprendizaje es fundamental para garantizar que los lectores de novelas históricas no solo disfrutan del contenido, sino que también absorben y reflexionan sobre la información presentada.

Pruebas y Evaluaciones Escritas

Las pruebas escritas son instrumentos claves para medir el nivel de retención de la información histórica. Podemos implementar cuestionarios de opción múltiple, preguntas de desarrollo o ensayos breves que se centren en fechas clave, personajes y eventos históricos. Por ejemplo:

  • Fechas clave: ¿Qué evento ocurrió el 12 de octubre de 1492?
  • Personajes históricos: Describe el papel de Simón Bolívar en las independencias de América del Sur.
  • Eventos históricos: Explica las causas y consecuencias de la Revolución Industrial.

Actividades de Comprensión Oral

Incorporamos actividades de comprensión oral como debates o presentaciones para evaluar la capacidad de los lectores de discutir y analizar temas históricos. Estas son algunas técnicas que utilizamos:

  1. Debates: Los lectores defienden o rebaten puntos de vista dentro de un contexto histórico, lo que nos permite evaluar su capacidad de argumentación y su comprensión de la novela.
  2. Narraciones: Solicitamos que hagan un resumen oral de un capítulo o pasaje específico para validar su habilidad de sintetizar y comunicar la trama y contexto histórico.

Autoevaluación y Reflexión Personal

Fomentamos la reflexión personal y la autoevaluación como métodos introspectivos que posibilitan la vinculación emocional y el entendimiento profundo de la historia. Las estrategias incluyen:

  • Diarios de lectura: Los lectores escriben entradas periódicas reflexionando sobre cómo los eventos y personajes les afectan personalmente y qué lecciones pueden extrapolar.
  • Listas de control: Ofrecemos listas de control para que los lectores supervisen su progreso en la comprensión de los aspectos clave de la novela histórica.

Explorando el Libre Albedrío: Las Lecciones de Asimov sobre Humanos, Robots y el Futuro

Es incuestionable que Isaac Asimov estaba muy por delante de su tiempo. Su singular habilidad para anticipar el futuro quedó exquisitamente reflejada en sus obras. Esto no significa que todo lo que proyectó en sus libros se haya materializado en un 100%, sino más bien que logró identificar cierta previsibilidad en el comportamiento humano.

Esto nos plantea una interesante reflexión en torno al tema del libre albedrío. ¿Realmente disponemos de libre albedrío? 

En este artículo nos sumergiremos en esta reveladora cuestión, ciertamente compleja y amplia, pero centraremos nuestra atención en las instructivas lecciones que Asimov nos ofrece en emblemáticas obras suyas, como “La Trilogía de La Fundación” y “Yo, Robot”.

Trilogía de La Fundación: El Futuro Predecible

Isaac Asimov, a través de su cosmogónia creada en “La Trilogía de La Fundación”, presenta un futuro donde la predicción de eventos es posible mediante una disciplina llamada psicohistoria. Su protagonista, Hari Seldon, es capaz de prever el futuro de la galaxia mediante el análisis de patrones de comportamiento masivo, planteando importantes cuestiones acerca del libre albedrío en los seres humanos.

¿Es el destino de la humanidad predecible? ¿Nuestra voluntad es libre en tanto podemos alterar el curso de los eventos o simplemente somos actores secundarios en un drama cósmico ya escrito? 

Quizás estos interrogantes sean mejor contestados a través de los matices de las tramas que Asimov crea: veremos cómo, en algunas situaciones, los personajes a pesar de estar conscientes de la predicción, parecen incapaces de evitar su cumplimiento.

Sin embargo, hay otros casos en los que la intervención consciente logra cambiar el rumbo del futuro predecido. Asimov juega con estas tensiones a lo largo de su Trilogía, proporcionándonos multitud de situaciones interesantes para analizar. 

Pero más allá de la psicohistoria, Asimov también agrega otra dimensión a esta exploración del libre albedrío a través de sus famosas Leyes de la Robótica. En sus historias, los robots están programados para seguir estas leyes sin excepción, cuestionando la existencia del libre albedrío en estos seres.

Esto no solo abre una fecunda discusión filosófica sobre la naturaleza de la voluntad en los robots, sino que también plantea la pregunta de si nuestras propias acciones como humanos están realmente libres de restricciones o son simplemente el producto de complejas pero predecibles redes de influencias y causas. 

La Psicohistoria y el Big Data

Como ya hemos mencionado, Isaac Asimov, con una visión premonitoria inusitada, predijo los tiempos en los que vivimos y aquellos a los que nos encaminamos.

En su magistral ‘Trilogía de la Fundación’ introdujo un concepto revolucionario, la “psicohistoria”, una disciplina que permitiría prever el futuro basándose en la acumulación y análisis de grandes volúmenes de datos recopilados a lo largo de épocas. 

Si lo pensamos detenidamente, encontramos fascinantes paralelismos entre este concepto de la psicohistoria y el mundo en el que vivimos actualmente. Los grandes imperios de la tecnología hoy día recogen una desbordante cantidad de información sobre nosotros, los usuarios.

No es solo cuestión de las redes sociales como Facebook o Instagram, que nos observan mientras interactuamos en sus espacios, sino que va mucho más allá; engloba herramientas que forman parte de nuestro día a día, como los buscadores de Internet, encabezados por gigantes como Google. 

Probablemente te preguntes, ¿qué es realmente el big data? El big data, o “datos masivos”, se refiere a la gestión y análisis de enormes volúmenes de datos que no pueden ser tratados de manera convencional, pues superan las capacidades de las herramientas software habituales.

En la actualidad, estas inmensas recopilaciones de datos provienen de muy diversas fuentes como las redes sociales, los dispositivos móviles, las transacciones empresariales y, por supuesto, la multitud de datos recogidos en la web.

Con los avances tecnológicos, se ha vuelto posible recoger, almacenar y analizar estos datos para obtener patrones y correlaciones que puedan ayudarnos a comprender mejor el mundo en que vivimos, y muy específicamente, cómo actuamos y reaccionamos las personas. De este modo, paradójicamente, en la contemporaneidad, la realidad parece emular la ciencia ficción de Asimov.

Estas corporaciones acumulan tal volumen de datos personales que podrían, a imagen de los psicohistoriadores de Asimov, anticipar nuestros propios actos. Pueden comprender lo que nos gusta, lo que nos podría gustar en base a nuestras tendencias; pueden hacer suposiciones acertadas sobre qué es lo que consumiremos a continuación, ya sea tangible o digital. Todo ello gracias al análisis detallado de nuestros hábitos y comportamientos en línea. 

Así, Asimov parecía estar adelantándose a un futuro cercano en el que nuestras vidas, nuestra información, se convertiría en la principal reconocimiento y moneda de cambio. Al explorar y considerar este paralelismo, podemos meditar sobre qué significa realmente el libre albedrío en nuestra era digital.

Reflexiones sobre Big Data y la Implicación en el Libre Albedrío

Las intrigantes narraciones de Isaac Asimov – particularmente en su Trilogía de La Fundación – postulan una visión futurista donde la psicohistoria y lo que se podría comparar con nuestro moderno concepto de ‘big data’, juegan un papel clave en la predicción del comportamiento humano.

Utilizando la psicohistoria, un campo de estudio ficticio en sus obras, Asimov crea un futuro en el que los patrones de comportamiento humano a gran escala se pueden predecir con astuta precisión. 

La intersección entre la psicohistoria de Asimov y big el data de nuestra era nos confronta con fascinantes cuestionamientos sobre la naturaleza del libre albedrío. Si se pueden prever nuestros patrones de comportamiento con tal exactitud, ¿realmente actuamos de acuerdo a nuestro libre albedrío o simplemente seguimos ciertas tendencias y patrones, al igual que un enjambre de abejas? 

La idea puede ser perturbadora para muchos, pues nos gusta creer que nuestras decisiones son resultado de nuestra libre voluntad y no el producto de cálculos estadísticos o patrones previsibles. No obstante, la profunda exploración de Asimov a través de su ficción nos invita a reflexionar sobre estas cuestiones y a cuestionar nuestras percepciones sobre el libre albedrío.

Aquí tienes algunas predicciones hechas con big data que pueden servir de ejemplos ilustrativos: 

  • Predicciones de salud: En el ámbito de la salud, se han utilizado grandes conjuntos de datos para prever brotes de enfermedades, evaluar el riesgo de enfermedades crónicas y optimizar los tratamientos.
  • Predicción en el comercio de acciones: En el mundo financiero, las empresas utilizan big data para prever tendencias del mercado y ayudar en la toma de decisiones de inversión.
  • Predicciones sobre conducta del consumidor: Muchas empresas utilizan el big data para predecir las tendencias de compras del consumidor y personalizar sus ofertas de productos.

Estos casos ilustran el poder de la Big Data para anticipar comportamientos a gran escala, evidenciando una versión cercana a la ‘psicohistoria’ de las novelas de Asimov.

Si bien hoy aún no somos capaces de prever el futuro con total exactitud, no es descabellado pensar que, con unas cuantas décadas más de acumulación de datos, la predicción del comportamiento de las masas a nivel macro podría dejar de ser un concepto de ciencia ficción para transformarse en una realidad tangible.

Abriendo el debate sobre el libre albedrío, surge la interrogante: si realmente existiese el libre albedrío, ¿cómo es posible entonces prever nuestra conducta a lo largo del tiempo? ¿Qué factores condicionan nuestras decisiones hasta el punto de volverlas inevitables? Este misterio nos invita a reflexionar profundamente.

Yo, Robot: la Ausencia de Libre Albedrío en los Robots (IA)

Como ya hemos profundizado en el interesante mundo del libre albedrío a escala colectiva, es hora de examinar este concepto a nivel individual. Para ello, nos adentramos en las proyecciones futurísticas de Asimov contenidas en el icónico libro “Yo, Robot”. 

Asimov, con su peculiar visión de futuro, discute las complejidades que rodean a los robots y a la inteligencia artificial. El autor establece restricciones en el comportamiento de los robots mediante las leyes de la robótica, que incluso ahora, aparecen como guías esenciales para prevenir una hipotética rebelión de las máquinas contra los seres humanos. 

Dichas leyes, teóricamente, solo aplican a los robots debido a la suposición subyacente de que los seres humanos poseen suficiente autonomía para gobernarse a sí mismos. Pero, reflexionemos un poco. ¿Hemos considerado realmente las implicaciones que subyacen en este límite impuesto a las máquinas? ¿Y si, en nuestra limitación del libre albedrío de las máquinas, estamos revelando nuestra propia falta de libertad? 

El debate sobre el libre albedrío, tanto en los humanos como en las máquinas, es tan fascinante como trascendental. A través de las palabras y pensamientos de Asimov, nosotros, como lectores, estamos invitados a reflexionar sobre este complejo tira y afloja entre predestinación y libertad. Así que, ¿dónde te sitúas en este tema? ¿Es posible el libre albedrío o solo es una ilusión en un universo gobernado por leyes físicas y biológicas?

La Ignorancia de las Causas que nos Condicionan

Al igual que los robots de Asimov están bajo las tres leyes de la robótica, a menudo podemos pensar que los humanos somos completamente libres para tomar nuestras propias decisiones. Sin embargo, a diferencia de la programación lineal y predecible de un robot, la psicología humana es increíblemente compleja e influenciada por innumerables variables. 

Estas variables, que abarcan desde nuestro entorno inmediato hasta nuestras experiencias pasadas y nuestro estado emocional actual, interactúan constantemente entre sí para formar una red de influencias que condiciona nuestro comportamiento. Mientras que un robot puede tener una secuencia de comandos que seguir, nosotros, como humanos, tenemos un flujo constante de entradas sensoriales y pensamientos que interactúan entre sí de formas que apenas comprendemos. 

El problema es plantearnos “por qué hacemos lo que hacemos”. Existe un contexto y un ecosistema continuo y perpetuo en el que vivimos y que constantemente ignoramos. Esto es lo que me recuerda a un fragmento increíble de “Ender el Xenocida” por Orson Scott Card que dice:

Entonces, según recuerdo, respuesta filosófica oficial es que el libre albedrío no existe. Sólo la ilusión de tal cosa, porque las causas de nuestra conducta son tan complejas que no podemos explicarlas. Si tienes una fila de piezas de dominó que se derriban unas a otras, entonces siempre puedes decir: mira, esta pieza se cayó porque esta otra la empujó. Pero cuando tienes un número infinito de piezas que pueden seguir en un número infinito de direcciones, nunca encontrarás dónde comienza la cadena causal. Así que piensas: esa pieza se cayó porque quiso. – Orson Scott Card

Seguimos adelante, a menudo guiados por la ilusión de un libre albedrío absoluto, pero como bien indica Card, la complejidad de nuestras elecciones y acciones a menudo esconde sus verdaderas causas. Al igual que un juego infinito de dominós, nuestras decisiones son el producto de una serie de influencias imperceptibles, y puede que nunca podamos rastrear completamente el punto inicial de la cadena causal.

Esto no significa que estemos condenados a ser marionetas de las circunstancias, sino todo lo contrario. Al reconocer la naturaleza compleja de nuestras decisiones y acciones, podemos empezar a comprender mejor no solo a nosotros mismos, sino también nuestras interacciones con los demás y con el mundo que nos rodea. Así, aunque nuestro libre albedrío pueda no ser absoluto, sigue siendo una pieza fundamental de nuestro ser.

Las Implicaciones Filosóficas

Hablar y debatir sobre el libre albedrío es un debate eterno en el que nunca nadie tiene la respuesta final. Como todas esas preguntas sin respuesta sobre nuestra existencia, hay que aprender a vivir con esa duda. Pero no por no tener una respuesta final no significa que hemos fallado de alguna forma. Es importante tener presente nuestra situación, nuestras limitantes.

En la historia del pensamiento filosófico, el tema del libre albedrío ha sido un constante cuestionamiento. Encontramos a pensadores como el filósofo griego Epicurio quien sostenía que “el azar y la necesidad son fundamentos de todo lo que ocurre en el universo”. Idea que en su tiempo iba en contra de la predestinación o determinismo absoluto. 

Por otro lado, el filósofo y matemático René Descartes afirmaba que nosotros, como seres humanos, “siendo creados a imagen de Dios, tenemos libre albedrío igual a él”. En este sentido, Descartes defendía una idea de libertad absoluta. 

En contraste, Immanuel Kant consideraba que si bien en el mundo natural todo es regido por leyes causales deterministas, nosotros como seres racionales residimos en un mundo moral donde prevalece el libre albedrío. 

John Stuart Mill enfatizó en la libertad y autonomía del individuo, estableciendo que “un individuo solo puede ser forzado a actuar según su propia voluntad y decisión”. Él veía la libertad y el libre albedrío indisolublemente vinculados a la idea de la dignidad humana. 

Así como estos, existen muchos otros filósofos que han debatido sobre el libre albedrío, cada uno aportando con su visión y haciendo este tema más rico y profundo. Al explorar estos enfoques, podemos aprender más acerca de nuestra propia naturaleza y comprender mejor nuestros actos y decisiones.

¿Somos libres? Sí. ¿Qué tan libres? No lo sé… Tú dime. 

La figura del mundo: Explorando el Legado Invisible de un padre

“La figura del mundo” de Juan Villoro es un libro que invita a reflexionar sobre las cosas que no se dicen pero marcan pauta en nuestra forma de ser: la influencia de un padre en sus hijos. Y no hablando desde un tema manipulador por supuesto, si no desde una perspectiva del moldeo de nuestra identidad.

Un homenaje y tributo de alto calibre para el pensador Luis Villoro Torranzo por parte de su hijo a través de las letras.

Este artículo no apunta a ser una reseña o resumen del libro. Sino a hacer una lectura entre líneas sobre el tema en cuestión. La relación entre un padre y un hijo puede ser complicada, sobre todo por la cultura actual en la que mostrar sentimientos como hombre no está tan ‘normalizado’. Al menos hablando de México.

Si bien es cierto, el libro habla específicamente de historias, recuerdos y contextos al rededor de la relación del autor y su padre. Sin embargo, no se necesita tener algún interés particular en los involucrados para disfrutar la lectura.

Personalmente, nunca había leído a Juan Villoro mas que en la preparatoria que me dejaron leer un libro de ensayos que no despertó el mínimo interés en mí. Nunca había escuchado de Luis Villoro. Pero fue el tema central el que me atrajo hacia esta lectura y terminó siendo una grata sorpresa.

Descifrando un lado invisible

No recuerdo y no anoté las palabras exactas con las que Juan menciona que cuando uno es pequeño, va creciendo sin mirar atrás, y cuando somos grandes no queremos crecer sin dejar de mirar atrás. No es una cita textual, pero es la idea.

En esencia, se puede entender que esta es el primer motivo por el cual el autor decide escribir este libro. No sólo como homenaje hacia su padre, sino como una forma de seguir creciendo al ser consciente del pasado.

No hablo por todos, pero me arriesgo a asegurar que para la mayoría de nosotros, la historia de nuestros padres antes de que naciéramos es mayormente desconocida. Claro que tenemos nociones y podremos conocer historias, pero no hay fuente absoluta con la que podamos conocerla por completo.

Y pareciera que no es importante, pero al final la influencia de un padre mientras crecemos es fundamental para nuestra identidad. Somos como somos por las personas que nos educaron, por las personas con las que crecimos. Uno como hijo difícilmente se cuestiona los ideales heredados. Desde el amor a un equipo de fútbol, hasta la ideología política que creemos correcta.

Llegamos a este mundo creyendo por defecto que nuestros padres siempre tienen la razón y que lo saben todo. Pero conforme vamos creciendo, nos damos cuenta de que no es así. Sin embargo, no nos molestamos en unir las piezas y contextos por los cuales nuestros padres son como son.

Armando el rompecabezas con historias y contextos

Juan Villoro logra construir el lado invisible de su padre de una forma increíble, con memorias aparentemente muy vívidas que tuvo con él, y con un análisis sesudo de las circunstancias del contexto histórico en el que se encontraban.

Contestar de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos son tres preguntas clave que hay que conocer para entender por qué hacemos lo que hacemos, y por qué creemos lo que creemos.

En el libro, cada capítulo se centra en un tema en específico; el fútbol, la política, la lucha social, la filosofía, entre otros. Y cada capítulo se nutre con historias o anécdotas relacionadas al tema principal, sumado con el contexto precedente y actual que posiblemente explican comportamientos e ideas de los involucrados.

Cuando no entendemos el comportamiento de alguien, muy probablemente es porque nos hace falta el contexto. Cada decisión, pensada o por impulso, es resultado de un ecosistema externo que siempre está ahí y que constantemente ignoramos. Este libro es eso, la búsqueda de comprensión sobre la forma de ser de una persona con base en el contexto y las diferentes variables del momento.


Esta es la lectura que me llevo de “La Figura del Mundo” de Juan Villoro. A pesar de no tener interés por la vida personal del autor, la lectura me cautivó porque me hacía sentir identificado constantemente.

Por supuesto, mi padre no es filósofo o luchador social rodeado de libros y autores como en el caso de Juan. Pero puedo entender que sus acciones e ideas, que de cierta forma han pasado a mí a lo largo del tiempo, tienen una explicación, un contexto.

Creo que es una lectura recomendable para cualquiera que busque reflexionar sobre la relación que tiene con su padre. O a alguien que le interese Juan Villoro.

Armas, gérmenes y acero: Age of Empires y materialismo histórico

‘Armas, gérmenes y acero’ de Jared Diamond es un libro… peculiar. El algoritmo de Amazon me lo recomendó cuando terminé ‘Sapiens: de animales a dioses’ y puedo entender un poco el por qué.

Ambos libros son sobre historia y la evolución de las civilizaciones humanas a lo largo del tiempo. Pero son bastante diferentes el uno del otro. En el caso de Sapiens, tenemos un libro amigable, interesante y muy fácil de entender. Con lecciones filosóficas cada capítulo que nos parecen profundas, las anotamos en algún lugar, y las perdemos para nunca recordarlas de nuevo y menos aplicarlas en nuestra vida.

En el caso de ‘Armas, gérmenes y acero’, que de ahora en adelante abreviaré como AGA porque está largo el nombre, tenemos una clase más sesuda y compleja que Sapiens. Se siente como leer un libro que te dejaron de tarea, lleno de referencias, investigaciones y demás. Es más pesado de continuar aunque eso no le resta lo interesante.

AGA es un libro al que personalmente me costó trabajo seguirle el ritmo y mantenerme atento, sentí que tenía un enfoque académico o de divulgación científica seria. No digo que Sapiens no lo sea, pero cuando un libro es un ‘bestseller’ por lo general es de los que te engancha y son fáciles de seguir.

Pero no me malinterpretes, este artículo no va de comparar ambas obras. Simplemente es un tema que sale a colación porque creo que si te interesa la historia de la humanidad y te gustó Sapiens, AGA sería un libro que necesitas leer. Además de que Sapiens es un libro mucho más famoso y es una buena referencia para poner ambos libros en perspectiva.

‘Sapiens’ me parece que tiene un enfoque más romanticón y filosófico, mientras que AGA tiene un enfoque más materialista.

El enfoque del dominio

Entonces, ¿alguna vez te has preguntado por qué algunas civilizaciones dominaron a otras, a pesar de tener menos recursos y ser más pequeñas? Bueno, “Armas, gérmenes y acero” trata justo de eso. Jared Diamond se propone a entender y explicar por qué diablos los españoles, con sus espadas y barbas, lograron colonizar y conquistar América Latina, una región llena de recursos y con más población que los colonizadores.

Y es en este libro en donde me topo con una de las frases que más me ha gustado:

Entender la causa no significa justificar el resultado

JARED DIAMOND

La gente de frentes reducidas a veces interpreta que entender el origen de un resultado, te convierte en un defensor de causas. Entender el origen de la esclavitud, no te hace pro esclavitud… bueno, creo que cachas mi punto.

La idea principal del libro es que la geografía y el entorno jugaron un papel fundamental en el éxito o fracaso de las sociedades a lo largo de la historia. Diamond argumenta que la disponibilidad de plantas y animales domesticables, así como la presencia de recursos valiosos, influenciaron en gran medida el desarrollo de las civilizaciones.

Por ejemplo, los europeos tuvieron una ventaja geográfica de locos. Europa estaba llena de cultivos y animales que podían ser domesticados, lo que les permitió desarrollar sociedades más avanzadas. Además, tenían acceso a tecnologías y enfermedades que fueron cruciales para su conquista en América Latina.

Entonces, imagínate a los españoles con sus espadas de acero, montados en sus caballos y llevando enfermedades europeas a un continente que no estaba preparado para eso. Los nativos americanos no tuvieron ninguna oportunidad contra esos invasores con sus nuevas tecnologías y enfermedades devastadoras. ¡Fue una combinación desigual!

El Age of Empires de la vida real

¿Alguna vez has jugado “Age of Empires”? Tal vez te preguntarás por qué viene este videojuego a tema con AGA. Bueno, déjame decirte que aunque el juego es genial y bastante acertado históricamente, hay una pequeña diferencia.

El libro profundiza en las razones por las cuales algunas civilizaciones dominaron a otras a lo largo de la historia. Se enfoca en factores como la geografía, los recursos, las tecnologías y las enfermedades, que jugaron un papel clave en la ventaja competitiva de algunas sociedades. Diamond argumenta que estas diferencias fueron fundamentales en el desarrollo y éxito de las civilizaciones, y no todas comenzaron desde el mismo punto de partida.

Ahora, “Age of Empires” es un tremendo juegazo que te permite construir imperios y sumergirte en diferentes épocas históricas. Intenta ser fiel a la historia, pero su principal objetivo es brindar una experiencia de juego equilibrada y divertida. Por eso, todas las civilizaciones en el juego suelen empezar en igualdad de condiciones, sin tener en cuenta las ventajas históricas que pudieron haber existido en la realidad.

No se puede ir por la vida creyendo que la vida real fue como Age of Empires y que los colonizadores jugaron mejor sus piezas (y que todos tenían las mismas piezas). Es como decir una guarrada semejante a “El colonizado fue colonizado porque quiso”, no dudaría que esta frase haya sido popular en los años 1500’s, en las redes sociales de la época con Cortés como el influencer alfa.

Una lección de materialismo histórico

¿Habrás escuchado sobre el materialismo histórico? Básicamente, es una teoría que dice que los factores materiales, como la economía, los recursos y la tecnología, son los impulsores principales del cambio social y el desarrollo de las sociedades. Esta teoría fue acuñada por Karl Marx (como dato cultural).

A pesar de que el libro ni el autor se vendan con la etiqueta de ‘Materialismo histórico’, es una obra que encaja perfectamente. Porque a resumidas cuentas, nos muestra cómo los factores materiales, como la disponibilidad de recursos naturales, la geografía y la tecnología, influyeron enormemente en el éxito y dominio de algunas civilizaciones sobre otras.

Él argumenta que no todas las sociedades empezaron desde el mismo punto y que estas diferencias en los factores materiales fueron decisivas.

La conclusión más fuerte que se podría interpretar de este libro, es que la historia es mucho más que los ‘héroes’ que nos pintan en los billetes y en los libros de historia. Los sucesos involucran factores mucho más difíciles de comprender que un viejillo dando el grito de la independencia con el estandarte de una virgen (Referencia a Miguel Hidalgo).

Hay que tener un ojo más crítico con la historia. Tratar de identificar todas las variables que se van acumulando y que derivan en grandes sucesos como guerras y revoluciones.

Muy recomendable el libro, medio pesado si no eres medio lento como yo, pero bastante gratificante si eres de esas personas que les gusta aprender cosas sin utilidad y que difícilmente podrías sacar en una conversación sin sonar pretencioso.

Primera persona del singular: Experiencias entrelazadas en la pluma de Haruki Murakami

“Primera persona del singular” es un libro de cuentos, cautivador y profundo de un autor japonés que no necesita presentación. Aunque personalmente no soy un gran fan de Murakami y prefiero las novelas completas a los libros de cuentos, me adentré en esta obra por la recomendación de un buen amigo, cuyo gusto por la cultura y el arte valoro enormemente.

A grandes rasgos, puedo decir que “Primera persona del singular” es una joya literaria que recomendaría tanto a los admiradores de Murakami como a aquellos que aprecian la escritura y las descripciones detalladas de forma poética.

Es importante destacar que, si bien muchas de las cualidades de la obra pueden perderse en las traducciones, el traductor Juan Francisco González realiza un trabajo magnífico al encontrar las palabras equivalentes en español para transmitir las emociones que despiertan las páginas del libro. Aunque no puedo apreciar la obra en su idioma original japonés, puedo percibir el cuidado y la sensibilidad con la que se ha realizado la traducción.

La inspiración de Murakami y sus experiencias: Según se ha sugerido, los cuentos de este libro podrían estar basados en experiencias personales de Haruki Murakami. Esta suposición cobra sentido, ya que en cada uno de ellos el personaje principal está de alguna manera vinculado al mundo de las letras y posee un exquisito conocimiento de la música clásica y el jazz, así como del panorama japonés del beisbol. Estos elementos enriquecen las historias y nos sumergen en la perspectiva única del autor.

Sorprende la forma en la que va contando una historia y de manera repentina nos llevamos una clase cultural sobre el estilo de Robert Schumann y su particular manera de morir de sífilis.

Cuentos que combinan fantasía y nostalgia

Los cuentos de “Primera persona del singular” no son extraordinarios en términos de tramas que dejen al lector suspendido en un abismo narrativo, pero ofrecen un deleite al mezclar experiencias distantes de la adolescencia con toques de fantasía. Esta combinación, sumada a una narración poética y cuidadosamente elaborada, logra mantener al lector pegado a las páginas, ávido por descubrir más detalles y sumergirse en los mundos creados por Murakami.

“Primera persona del singular”: El último cuento del libro, que comparte el mismo título, resultó ser extraordinario en mi opinión. En esta historia, el personaje principal es un hombre maduro de alrededor de cincuenta años. Aparentemente, no sucede mucho: simplemente decide ir solo a un bar a leer un libro y allí se encuentra con una mujer de edad similar que parece conocerlo y le reclama algo que hizo hace años. El protagonista no recuerda conocer a esa persona, ni entiende de qué se trata el reclamo y se termina por retirar.

Sin embargo, en la detallada narración de Murakami, se nos hace evidente que todos somos seres llenos de historias y experiencias, muchas de las cuales podríamos no recordar, pero que cada pequeña vivencia y cada decisión tomada nos ha llevado al punto en el que nos encontramos. Desde aceptar una invitación a un evento inexistente hasta entablar una conversación profunda con un simio que habla, cada una de estas experiencias da forma a nuestra vida y contribuye a nuestra identidad.

Aunque los cuentos son independientes entre sí, pueden interpretarse como experiencias de una persona en diferentes etapas de su vida. A pesar de no estar directamente conectados, reflejan la realidad de nuestras vidas, compuestas por una serie de pequeñas experiencias que nos moldean y definen. Algunos recuerdos los tenemos más vívidos que otros, y en algunos particulares podremos recordar ciertos sucesos poco probables y que podrían ser difíciles de creer si lo contáramos a alguien.

A través de la pluma de Haruki Murakami, somos transportados a mundos cargados de nostalgia, fantasía y reflexiones profundas.

Este libro es especialmente recomendado para los admiradores de Murakami, ya que captura su estilo distintivo y sus temas recurrentes. Además, si eres amante de la escritura poética y las descripciones detalladas, encontrarás en estas páginas una experiencia literaria enriquecedora. Aunque algunas cualidades puedan perderse en las traducciones, el trabajo del traductor logra transmitir la esencia y las emociones subyacentes de la obra.

En definitiva, “Primera persona del singular” es un libro que invita a la introspección, a sumergirse en las complejidades de nuestras propias historias y a apreciar las sutilezas de las decisiones que nos han llevado hasta aquí. Es una obra que nos recuerda la importancia de las experiencias pasadas y cómo cada una de ellas ha dejado una huella en nuestra identidad. Con su estilo único y su narrativa cautivadora, Haruki Murakami nos regala una colección de cuentos que nos transportan a mundos emocionales y nos invitan a reflexionar sobre nuestra propia existencia.

¿Cómo saber qué es lo que me apasiona? (3 consejos)

Si llevas más de 5 minutos dando vueltas por Internet, ya te habrás topado con un sin fin de contenido sobre lo que puedes lograr cuando eres apasionado, que tienes que encontrar tu pasión, y demás mensajes que nos quieren convencer de que la pasión es lo máximo. No me malinterpretes, ser apasionado o tener pasión por algo es algo bastante bueno para nuestra existencia, incluso para darle un sentido a nuestras vidas, pero hay que tener cuidado con las ideas y conceptos que tenemos al rededor de “la pasión”.

Todos nos hemos topado en algún punto con gente que le apasiona intensamente lo que hace. Lo puedes notar a leguas, por sus expresiones, sus tonos de voz, ademanes, o diferentes indicadores que te hacen saber que esa persona siente una gran pasión por ese aquello. Puede ser desde un jugador de futbol, hasta un guía turístico, lo notas, porque lo disfruta y parece que está dispuesto a morir en la raya haciendo lo que hace porque ama hacer eso.

Después de haber visto a esa persona hacer lo que le apasiona, llegas a tu casa y reflexionas: “¿A mí qué me apasiona tanto como a este tipo? ¿Nada?” Y piensas en lo que haces todos los días y poco a poco te vas rompiendo internamente porque sientes que nada de lo que haces te apasiona como a aquella persona, que no has encontrado ese “algo” que te llena, que no lograrás nada sobresaliente si no encuentras lo que te apasiona, y demás tormentos mentales.

Aquí es donde llegamos al primer mito al rededor de la pasión, y es pensar que las pasiones se encuentran o se descubren de manera interna. No habrá test de personalidad que encuentre tu pasión por ti. La realidad es que somos esponjas de lo que nos rodea, y pensar que adentro de nosotros hay algo más allá que nos diga para lo que fuimos hecho es una idea equivocada, en este artículo hablamos de esto. Entonces el primer consejo:

1. Una pasión no se encuentra, se construye

Cuando hay algo que te apasiona, no es porque simplemente lo encontraste, curiosamente naciste siendo un crack, y ahora te dedicas a ello. Ya hemos hablado anteriormente de la idea errónea de creer que nacemos con ciertos dones o atributos que nos hacen buenos para algo por mera suerte, acá te dejo el artículo:

Es una idea equivocada creer que hay algo de divinidad detrás de las pasiones. La respuesta es tan simple como elegir algo que te interese, y partirte el c*lo haciéndolo hasta que lo mejores y se vuelva una pasión genuina en tu ser.

Claramente suena fácil y un consejo tipo: “si estás triste, ya no estés triste”. Por eso vale la pena explicar mejor esta idea y desgranarla en partes para entender cómo funciona.

El ciclo de acción y pasión

Esta idea es de la persona detrás del canal de Struthless, así que todas las palmas para él, yo sólo me limito robarme su idea y traducirla para ganarme tu aprecio 😎

Para apasionarte en algo, evidentemente, tienes que ejecutar ese algo. Ya sea bailar, escribir, pintar, cantar, o lo que quieras. Pero ejecutar implica accionar, por ejemplo, no puedes decir que eres un apasionado del dibujo si no dibujas, necesitas hacerlo, brincar a la acción y comenzar a hacer ese algo.

El problema aquí es que no siempre se encuentra la motivación para hacer ese algo, es muy común que un día tengas toda la energía y motivación para algo, lo hagas durante una semana pero a la siguiente ya perdiste motivación y lo abandonas. No sé si a todos, pero me arriesgo a decir que a muchos nos ha pasado y muy probablemente a ti también.

Es difícil seguir el ritmo y ejecutar sin motivación, y más cuando no hay dinero de por medio. Porque seamos honestos, nos movemos por dinero, y aunque no es el tema del artículo, vale la pena tenerlo en mente. Si has tenido que trabajar en algo por largo tiempo, inevitablemente te haces un crack en ese algo, necesitamos seguir comiendo y no podemos dejar de voltear hamburguesas, llenar exceles, repartir pedidos, mandar mails o lo que sea que hagamos (cada quien sus circunstancias). Pero no podemos dejar de hacerlo y cuando es un empleo la motivación puede fluctuar pero la ejecución debe ser constante.

Cuando buscamos algo que nos apasiona es diferente, porque hacer que tu pasión te dé de comer es otra historia. Algunos tienen la suerte de lograrlo y otros convierten su trabajo en pasión porque no les quedó de otra. Entonces cuando no tenemos el factor dinero, es aún más difícil mantener la acción en ese algo que queremos que nos apasione.

Por eso tenemos que tener en la mente el ciclo acción y pasión para generar ritmo hasta que logres construir una gran pasión por algo.

La motivación enciende esa mecha para empezarlo todo, pero es la acción con disciplina la que la mantiene encendida.

Puede ser fácil empezar, el problema es mantener. Y la mejor forma de mantenerlo es prácticamente obligarte a hacerlo aunque llegues a tener momentos en los que no lo disfrutes para nada. El sufrimiento también es parte de la pasión, y si quieres lograrlo vas a tener que estar dispuesto a sufrirlo.

Cuando empieces a tomar acción, vas a comenzar haciendo auténticas porquerías. Retomando el ejemplo de dibujar, tus primeros dibujos van a ser horribles, tenlo por seguro. Entonces cuando veas que tus dibujos sean horribles, voltearás a ver a todos esos artistas que ya lograron algo, y simplemente renuncias porque no tiene sentido ya que nunca llegarás a ser como ellos.

Y aquí está la trampa, aunque hagas dibujos de porquería, tienes que seguir haciéndolo. Tantos dibujos como puedas, porque eso te va a llevar al siguiente punto del ciclo que es: cantidad. Después de hacer una infinidad de dibujos horribles, eventualmente van a ir mejorando, y ahí es cuando llegas al punto de: calidad.

Comienzas a darte cuenta de que te costó sudor y sangre pero has logrado mejorar bastante, es cuando también recibes retroalimentación de otras personas y te dicen que están cool tus dibujos o lo que sea. Y los comentarios negativos también los tomas porque pueden ayudarte a mejorar (si son objetivos). Estos momentos son gasolina para mantener la motivación en el ciclo, lo cual inevitablemente te hará sentir esa pasión y te mantendrá con el rito de acción. Y entras en el ciclo del cual ya será más difícil que te salgas.

Necesitas disciplina, hacer ese algo que elijas por encima de (casi) cualquier cosa, va a doler pero también va a valer la pena. Si no mejor ni lo intentes.

Ya estarás pensando: “Bueno sí, me parto la m*dre haciendo lo que quiero que me apasione pero ¿Cómo elijo ese algo que me apasione? Al final ese es el motivo por el que entré a este chingado artículo”. Calma calma que a eso venimos…

Es fundamental tener en cuenta este consejo y el ciclo “pasión / acción” para que los siguientes consejos tengan sentido.

2. Haz una lista de las cosas que disfrutas hacer aunque sean difíciles

Comienza escribiendo en una lista con todas esas cosas que te interesan y que quisieras desarrollar más a profundidad hasta que puedas considerarlo que te apasione.

Pueden ser tan tontas o serias como las consideres, quítate todos esos prejuicios de la mente también, sobre todo las del cochino dinero. Todo lo que hacemos como seres humanos tiene un gran valor para nuestra existencia, sólo que el cochinos sistema capitalista nos ha reducido a meras máquinas de producir y consumir; pero esta es otra historia de la cual ya escribí con bastante furia al respecto.

Entonces haz esa lista tan larga como puedas, o también puede ser corta no te presiones. El chiste es que sean actividades que te hagan sentir bien cuando las haces, que cuando logras algo en eso te hace sentir cierta satisfacción, que el tiempo se pasa de volada y no lo sufres. Pero cuando lo sufres, lo tomas más como un reto y cuando lo superas te sientes bien.

Eso de “sentirse bien” es bastante subjetivo, pero creo que entiendes a lo que me refiero. Es ese sentimiento de ‘que no sé qué, que no sé cómo’.

En fin, la idea es hacer esa lista en la que mantienes un interés auténtico sin importar si hace dinero o no, si es ridículo, si lo ves imposible, etcétera. Evidentemente la única limitante sería que no puedas hacer esa actividad por cuestiones físicas y materiales, o incluso legales.

En tu lista no tendría sentido poner ser jugador de polo si no tienes un caballo y el dinero para hacerlo constantemente, o ser un asaltante que le encante ser perseguido por policías. Bueno, hace sentido, creo que no debo explayarme en este punto. Cada quién a sus intereses y a sus circunstancias, haz esa lista sólo tomando limitantes materiales.

De esa lista puedes ir haciendo eliminación por prioridades, seguro que habrá algunos intereses que te llaman más que otros. Ve eliminando u ordenando cuáles quisieras probar primero, cuando estés indeciso haz incluso volados con una moneda, porque el siguiente punto se trata de probar hasta decidir qué será esa pasión que vas a construir.

3. Establece un periodo o meta, y no lo abandones hasta terminar

Ahora se trata de convertir un interés en una pasión, tomarás esa lista de actividades y comenzarás a ‘pilotar’ esos intereses pero con intensión de hacerlos algo más.

Como siempre digo, ya dependerá del tiempo y circunstancias de cada quién, pero acá es donde necesitas tomar el interés que haya quedado hasta arriba de esa lista, y comenzar a explotarlo. Hacer todo lo posible para entrar en ese ciclo de acción / pasión del que hablamos anteriormente.

Para ello lo ideal es establecer un periodo en específico o una meta puntual sobre lo que quieres lograr con ese algo. Retomando el ejemplo de dibujar, puedes establecer que durante 1 mes vas a estar dibujando todos los días, y que no vas a renunciar al dibujo hasta que pase ese mes. Dicen que los hábitos se forjan en 28 días, no se puede afirmar a ciencia cierta pero es un buen indicador para tomarlo como referencia. Y así como puede ser un mes, pueden ser 6 o incluso un año completo.

Lo importante de fijar ese periodo es respetarlo, porque en ese tiempo seguramente tendrás algún bajón que te tratará de convencer para que renuncies a ello. Pero no, hay que ponernos duros con nosotros mismos, obligarnos a terminar ese periodo. Rompernos el alma e incluso apreciar el sufrimiento que implica desarrollar esa pasión. Si no somos capaces de soportar el sufrimiento que implica, mejor dejemos de intentarlo y pongámonos a ver Netflix. Tampoco es una obligación ser apasionado de algo, no es a la de ahuevo tampoco. Pero haz que sea una decisión deliberada y no una decisión circunstancial.

Además del tiempo también puedes establecer metas específicas, algo así como: “no voy a renunciar al dibujo hasta que pinte 6 cuadros al oleo”. Después de pintar esos 6 cuadro ya decidirás si lo mantienes o no. El problema de este método, a comparación del periodo, es que pueda llegar un punto en el que ya quieras tirar todo a la mierda por la borda y terminar esos 6 cuadros sin dedicación y terminándolos nada más porque sí.

La forma ya dependerá de qué te funcione más a ti, o qué te haga más sentido. Establece ese periodo, o esa meta, y comprométete a cumplirlo sin importar sus implicaciones.

Cuando termines ese periodo o meta, tendrás más experiencia y herramientas para decidir si sigues por ese camino o pasas al interés que sigue de la lista.


Esto de las pasiones no es algo fácil, es normal, y no es obligatorio pero vale mucho la pena. Los consejos en este artículo son sólo “consejos”, no son verdades absolutas por supuesto, puedes tomar lo que haga sentido y desechar lo que no. Pero espero que te ayude aunque sea un poco a encontrar, o más bien construir, ese algo que te haga sentir una pasión auténtica.

Si has llegado hasta este punto me sorprende, como siempre, muchas gracias por tu tiempo. Si gustas apoyarnos puedes hacerlo compartiendo este artículo o dando clic en alguno de los anuncios que te aparezcan por ahí 🤓

Ser tú mismo: un análisis de nuestra identidad

‘Ser tú mismo es todo lo que puedes hacer’ dice la popular canción “Be Yourself” de Audioslave. Gran canción que nos invita a una profunda reflexión precisamente sobre el significado ser uno mismo, y lo complicado que puede resultar descifrarlo.

Todos los días estamos siendo bombardeados con este tipo de mensajes que dicen cosas como ‘no sigas a los demás’, ‘sé tú mismo’, ‘que no te importe lo que digan de ti’, ‘sé original/auténtico’, y mil etcéteras. Hay una evidente presión para ser uno mismo, y por medio de ello alcanzar la felicidad o al menos cierto grado de satisfacción.

Las canciones, las películas, los comerciales, los influencers y todo lo que se nos mete en los medios empujan constantemente este mensaje. Y por otro lado, nosotros también nos esforzamos en demostrar que somos auténticos, que tenemos identidad, que somos individuos y que sin importar que somos como 8 mil millones de pelados, yo soy único.

En serio… ¿qué es “ser tú mismo”?

ser tu mismo - guru del mame

Soy fiel creyente de que esta pregunta se la deberían hacer absolutamente todos en algún punto de la vida. Esta constante obsesión por querer ser únicos y demostrarlo no nos está llevando a nada bueno. Y si bien es cierto, tratar de responderla, con pensamiento crítico, nos puede llevar a una crisis existencial brutal; pero es mejor que ir por la vida siguiendo deseos que no entendemos y matándonos para lograr metas que no queremos.

Aquí es donde entra nuestra primer palabra clave: deseo. Y para entenderlo habrá que hablar un poco del momento en el que llegamos a este mundo y nuestro rol en él.

Nosotros no nacemos con alguna identidad predefinida, cuando llegamos a este mundo no somos más que bebés que cagan y comen sin saber de por qués ni para qués, no es que nazcamos y ya por defecto seamos lo que tenemos que ser. No hay algo que nos defina por cualidades específicas. Sí que hay cosas que condicionan nuestra realidad y lo que podemos llegar a ser, pero al final tenemos el potencial de convertirnos en lo que sea.

Para entender mejor podemos pensar en objetos. Por ejemplo, unas tijeras están hechas para cortar, cortar lo que sea pero a fin de cuentas, cortar. Los objetos están hechos con un fin en específico, no puedes tomar agua en unas tijeras simplemente porque para eso no son, las tijeras serán tijeras y servirán para lo que fueron hechas y ya está.

Pero nosotros no somos para nada como las tijeras, no somos objetos, somos sujetos; y al serlo significa que literalmente estamos ‘sujetos’ a algo o somos dependientes de otro factor independiente. En nuestro caso, estamos siendo sujetos al contexto y al deseo.

De forma metafórica, podemos pensar en nosotros como una hoja de papel. A nivel molecular, las hojas de papel tienen las mismas características que cualquier hoja de papel en el mundo. Sin embargo, si imprimimos tinta en ellas, una hoja de papel puede llegar a ser mucho más valiosa que otra bajo nuestro contexto. En una puede estar impresa un recibo de la luz y en otro puede estar un acta de matrimonio, a nivel molecular (entendámoslo como el real), son dos pedazos de papel con tinta nada más. Pero por el contexto al rededor de ello nosotros le daremos mucho más valor a una que otra. Así podemos llegar un poco a la conclusión de que nuestra identidad es subjetiva dependiendo el contexto, pero esto ya es un poco más profundo.

Contexto y deseo: el imaginario colectivo

Ahora que ya entendemos que no somos tijeras, sino hojas de papel bajo un contexto, ya es momento de hablar sobre lo que moldea nuestra identidad.

Podríamos decir que es posible dividir el mundo entre lo real y lo subjetivo. Lo real es literalmente lo que es, llegando a nivel de detalle molecular, y lo subjetivo es el contexto que le está dando el ser humano a todo lo que ocurre al rededor de ese mundo real. A ese mundo subjetivo nosotros le damos el significado que queramos, definimos el valor del éxito, el dinero, o el fracaso; todo esto es abstracto, no es para nada tangible, y al hacer que todos creamos y tengamos una definición sobre ello lo hace un imaginario colectivo.

Como decía anteriormente, cuando llegamos a este mundo no tenemos nada predefinido, no tenemos la capacidad de entender ni interpretar razones. El vacío de identidad se va a llenando poco a poco con lo que vaya ocurriendo a nuestro alrededor, cosas como ideas de los padres o contenido que consumimos en los medios. Al final de cuentas, ese vacío se tiene que llenar de algo externo, y nunca de algo interno porque simplemente no hay nada.

Hablando de nuevo sobre la hoja de papel, todo lo que nos rodea y nos moldea es esa tinta que se imprimirá en nosotros. Nosotros dependemos de esa tinta. Bajo nuestro contexto, la tinta es todo aquello que nos inculcan las personas que nos crían y lo que nos venden allá afuera en películas, canciones, noticias, series, redes sociales y mil etcéteras.

Todo lo que queremos llegar a ser está basado en nuestra perspectiva de lo que consumimos. Y lo que queremos llegar a ser lo podemos entender como un deseo. Ese vacío de identidad del que te hablé, lo llenamos con el deseo de querer llegar a ser lo que nosotros creemos que nos hará felices. Pero tu ‘yo ideal’ no es más que una ficción nacida del deseo generado por el imaginario colectivo y el deseo de ser visto o reconocido.

La necesidad de ser reconocidos como únicos

Nosotros determinamos que las cosas existen porque las podemos ver, oler, tocar o cualquier interacción que valide que estás frente a algo real, independientemente de que sea tangible o no. En nuestro caso, la única forma de validar nuestra identidad es que los demás lo reconozcan. Es como la metáfora del árbol que se cae a la mitad de la nada y no hay nadie para escucharlo.

En el momento en que nos ‘reconocen por lo que somos’, nos convertimos en algo similar a un objetos. Ya no somos personas comunes y corrientes, ya somos el abogado, la cantante, el vago, la doctora, el bloguero, o lo que sea. Que te identifiquen como una persona única, te convierte en un objeto, que nos reconozcan por lo que hacemos valida ese sentimiento de que somos auténticos. El reconocimiento nos termina de completar en el objeto que nos queremos convertir al ser nosotros mismos.

¿Entonces realmente queremos ser nosotros mismos? Si ser uno mismo es consolidar una identidad extraída del contexto que vivimos a base de deseos.

Por eso tanta gente que es fan de algo no tan popular se ofende cuando nuevas personas se hacen fans de sus pasiones. Es simplemente triste que alguien se ofenda porque a una persona le empezó a gustar Metallica a raíz de la popularidad de Stranger Things. ¿Cuál es el punto? ¿El hecho de que conocer y ser fan de Metallica mil años antes de Stranger Things te haría único? En realidad se ofenden porque es un golpe a su identidad que han estado forjando durante tantos años. Haciendo entender que lo único que define su identidad es lo que consume, y su autenticidad se ve amenazada cuando alguien más puede llegar a forjar una identidad similar solo por consumir lo mismo.

Pensando también en los influencers y figuras públicas, al final de cuentas ellos también son objetos divididos en categorías como fashion, fitness, lujos, emprendedores, estilo de vida, traveler y mil etiquetas más. Las redes sociales y los influencers han potenciado el deseo y la objetificación de las personas más que nunca antes. Porque la visibilidad y reconocimiento se vuelve cuantificable, por medio de likes y followers. Nos formamos por medio del deseo, y buscamos que otras personas deseen lo que nosotros tenemos, de esta forma validamos que algo estamos haciendo bien.


Suena triste, pero podemos resumir a que somos objetos moldeados por lo que consumimos y por lo que producimos. No sé si llegaste a este post con la intención de llegar a alguna respuesta más certera y te vas a ir con más dudas, pero no hay forma fácil de responder a la incógnita de lo que es ser uno mismo.

Necesitamos entender desde la raíz qué es todo esto del deseo de querer ser único y lo que en realidad implica. Desde mi punto de vista, los deseos son soluciones temporales al eterno vacío de nuestra existencia. Y el gran problema es que nunca vamos a tener suficiente, porque el deseo siempre es contingente, siempre vamos a querer más y nunca lograremos sentirnos satisfechos; entrando en un círculo vicioso de insatisfacción que nos lleve a la ansiedad o la depresión.

El objetivo de este artículo es lograr un poco de consciencia de la realidad y sus implicaciones en nosotros como personas, porque siempre ayuda a tomar mejores decisiones y ser más felices o plenos. No te dejes manipular o seducir tan fácilmente por lo que ocurre en el imaginario colectivo.

Por supuesto que todas las ideas en este artículo no me las inventé yo, son ideas y teorías de Jaques Lacan que desarrolla en sus libros de “Escritos” y “Los 4 conceptos fundamentales del psicoanálisis“. Pero son obras muy densas y difíciles de entender, en este post sólo hice un pseudointento por intentar explicar algunas de ellas y a penas de manera muy superficial.

Muchas gracias por haber leído hasta este punto, espero que el artículo te haya resultado al menos un poco interesante. Si gustas apoyarnos puedes hacerlo compartiendo el artículo o dando clic en alguno de los anuncios que te aparezcan por ahí.

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